El sur argentino es uno de los destinos más elegidos por quienes buscan disfrutar de paisajes naturales, montañas, lagos y glaciares. En ese contexto, una propuesta de voluntariado en El Calafate, Santa Cruz, invita a viajeros a sumarse a un emprendimiento turístico a cambio de alojamiento y una experiencia de intercambio cultural.

La iniciativa pertenece a una pareja de alrededor de 50 años que recibe turistas de distintos países desde 2013. El proyecto consiste en alquilar habitaciones y departamentos equipados para los visitantes que llegan al sur argentino.

A cambio de colaborar con el funcionamiento cotidiano del lugar, los voluntarios podrán hospedarse en la propiedad y disponer de tiempo libre para recorrer la región, realizar actividades al aire libre y compartir experiencias con los anfitriones y otros viajeros.

Cómo es el voluntariado en El Calafate

La convocatoria fue publicada en la plataforma Workaway y está dirigida a personas interesadas en colaborar con un alojamiento turístico durante varias semanas.

Las tareas dependen de la época del año y de las necesidades del emprendimiento. Durante la temporada alta, la ayuda estará principalmente vinculada con la atención de los huéspedes, mientras que en los meses de menor actividad se priorizarán otras labores de mantenimiento.

Entre las principales responsabilidades que deberán asumir los voluntarios se encuentran:

  • Limpieza y tareas domésticas: mantener en condiciones las habitaciones y los espacios compartidos.
  • Recepción y atención al cliente: colaborar con la llegada de los turistas y asistirlos durante su estadía.
  • Jardinería y mantenimiento: realizar trabajos básicos para conservar la propiedad.
  • Cuidado de animales: alimentar ocasionalmente a perros, gatos, canarios y codornices.
  • Práctica de idiomas: conversar en español con los huéspedes y los anfitriones.
  • Organización de actividades: ayudar con la coordinación de horarios, recogidas y propuestas para los visitantes.
Es una oportunidad para conocer El Calafate (Foto: Argentina.gob.ar).
Es una oportunidad para conocer El Calafate (Foto: Argentina.gob.ar).

La propuesta también contempla la posibilidad de aprender nuevas habilidades, conocer otras costumbres y compartir la vida cotidiana con personas de distintas partes del mundo.

Qué ofrecen a cambio de la colaboración

Uno de los principales beneficios es el alojamiento durante el período de voluntariado. Los anfitriones indicaron que siempre reservan una habitación para los colaboradores, quienes comparten la cocina, el baño y las zonas comunes con los turistas o con la pareja.

La propiedad tiene capacidad para entre cinco y siete huéspedes y cuenta con habitaciones de distintas características. Además, los responsables del proyecto están terminando de acondicionar un dormitorio para dos personas, separado de la casa principal, que esperan destinar en el futuro a los voluntarios.

Otro de los atractivos es el tiempo libre para disfrutar de la zona de El Calafate. Entre las actividades que se pueden realizar en la zona figuran el senderismo, el ciclismo, los paseos a pie, la equitación y distintas propuestas culturales.

El lugar también dispone de conexión a internet y espacio para estacionar autocaravanas. Según la información publicada, hay un colectivo local que pasa aproximadamente cada hora y el centro se encuentra a unos 30 minutos a pie.

Sin embargo, antes de postularse es importante consultar las condiciones completas del intercambio, ya que la publicación no especifica una cantidad fija de horas de trabajo semanales ni detalla otros posibles beneficios, como las comidas.