El interbloque libertario y algunos aliados en la sesión de esta tarde en la Cámara alta (Prensa Senado)

El Gobierno libertario sumó una victoria de peso en el Congreso: la bancada oficialista, que comanda Patricia Bullrich, sancionó el recorte de subsidios en zonas frías que se empujó durante la gestión de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. La medida, que obtuvo 38 votos a favor y ocho en contra, se consiguió a cambio de una promesa para aliviar el peso de la energía eléctrica en provincias “cálidas”.

La extensa -y ahora criticada- ampliación que empujó el kirchnerismo se retrotraerá y sólo quedará vigente por cuestiones sociales y/o de ingresos. Por caso, que una familia no sobrepase las tres canastas básicas, poco más de $4,5 millones. Mismo sentido para personas con discapacidad y veteranos de Malvinas. Esto apunta a distritos como Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Juan y Mendoza, entre otros.

Los beneficios sí se sostienen para las zonas originales -Patagonia, Malargüe y la Puna-, con un sistema distinto que implicará aumentos, ya sean de este grupo o el anterior: el subsidio se aplicará sobre la generación de gas y no sobre la distribución, que se lleva la porción más grande del costo final en una factura. La gran incógnita es cómo impactará esto el próximo invierno, en medio de una segura salvaje campaña electoral en Nación y provincias.

Desde la Cámara alta y, luego de meses de idas y vueltas, el cierre de las voluntades para sacar la ley quedó en manos del jefe de Gabinete, Diego Santilli. La Casa Rosada anunció desde junio y en decenas de ocasiones sobre votos que, en realidad, nunca estaban confirmados. El funcionario se llevó así un importante triunfo a su favor.

El otro punto importante es que, para que avanzara en Diputados, el Ejecutivo se comprometió ante algunos gobernadores norteños incorporar -promesa a futuro que genera temor- “zonas cálidas” y subsidios en electricidad para ciertos distritos.

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