El Capitolio fue epicentro en la jornada del miércoles 2 de septiembre de una sesión estéril en pro de definir el Presupuesto General de la Nación (PGN) para la vigencia del 2027. Y todo por la ausencia de varios de los ministros del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, lo que llevó a las comisiones económicas del Senado y la Cámara de Representantes a suspender la discusión del proyecto, que sobrepasa en casi $60 billones al de Gustavo Petro.

La sesión estaba prevista para avanzar en el estudio del proyecto que define los ingresos y gastos del Estado para el próximo año. Sin embargo, los congresistas comenzaron a retirarse del recinto después de que se confirmara que algunos de los funcionarios citados no asistirían de forma personal, con miras al análisis y aprobación del monto de $634,9 billones que radicó el Ejecutivo para cumplir con las obligaciones de cara al año que se aproxima.

Al informarse de que el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, y el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Julián Buitrago, enviaron delegados, al igual que el titular de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, y la de Educación, Vivian Morales, los ánimos se caldearon en el recinto. Y es que la ausencia de los responsables de las principales carteras vinculadas al trámite presupuestal derivó en el levantamiento de la sesión, cuando restan 13 días para aprobar el monto.

El ministro de Hacienda Miguel Gómez fijó el presupuesto general para 2017 en 634,9 billones de pesos - crédito @MinHacienda/X

Carlos Meisel cuestionó que los ministros enviaran delegados

Entre los inconformes estaba el senador Carlos Meisel, del Centro Democrático, que criticó la ausencia de los ministros y sostuvo que la discusión del presupuesto exige la presencia directa de los jefes de las entidades responsables de ejecutar los recursos públicos.

“Un punto de vista puede ser el relacionamiento que el gobierno tenga. Si así arrancamos, como dice un jefe que yo tengo, mal la tos le siento al perro”, afirmó el congresista durante la sesión.

Meisel sostuvo que los legisladores que respaldan al Gobierno también necesitan interlocución con los ministros para conocer los fundamentos de cada partida incluida en el proyecto. “Tenemos nosotros que explicarle con profundo respeto al gobierno, los que queremos ayudarlo, los que queremos acompañarlo, que para defender estos temas presupuestales aquí, no podemos nosotros interactuar con delegados que tengan en los ministerios”, señaló el senador.

Y advirtió que la discusión no puede limitarse a explicaciones técnicas de funcionarios de segundo nivel, pues cada ministro debe responder ante las comisiones por las prioridades fijadas en su cartera. “Aquí estamos hablando de unos temas muy serios. El país está pasando por una crisis fiscal enorme y cada paso que se destine a una cartera, tenemos nosotros que tener la certeza de que está el primer responsable poniendo la cara aquí, presidente”, dijo Meisel.

La comisiones económicas del Congreso deberán aprobar el monto del presupuesto del 2027 antes del 15 de septiembre - crédito @CamaraColombia/X

Empezó la carrera contrarreloj para definir el monto del presupuesto

La suspensión ocurrió durante el primer debate del proyecto en las comisiones terceras y cuartas del Senado y Cámara. En esta instancia, el Congreso examina las proyecciones de ingresos, el contexto macroeconómico y la distribución propuesta entre funcionamiento, inversión y servicio de la deuda y, con base en estos registros, se aprueba el monto global del Presupuesto General de la Nación (PGN); es un requisito que debe cumplirse antes del 15 de septiembre.

Si los congresistas concluyen que el presupuesto carece de respaldo financiero suficiente o que sus estimaciones no corresponden con la situación fiscal, pueden devolverlo al Gobierno para que introduzca correcciones. La discusión también define las bases para las modificaciones que se presentarán más adelante en las plenarias de ambas corporaciones, motivo por el cual el senador del Centro Democrático fue reiterativo en su petición al Congreso.

El presupuesto propuesto por la administración de Abelardo de la Espriella supera en casi $60 billones el que había radicado el Gobierno de Gustavo Petro - crédito Mauricio Dueñas/EFE

Necesitamos que los jefes de las carteras vengan aquí a explicarnos cada pesito que con mucho sacrificio el país y el contribuyente va a depositar con mucha ilusión en él”, dijo Meisel, que se refirió a la necesidad de discutir con precisión las apropiaciones previstas para cada sector. Y reiteró las restricciones de las finanzas públicas y los mensajes que, según afirmó, ha transmitido el Ministerio de Hacienda sobre la disponibilidad de recursos para el año que viene.

“Ya que el mismo ministro de Hacienda nos está diciendo que no estamos en la danza de los millones, como todos sabemos que no lo estamos, pues necesitamos que los jefes de las carteras vengan aquí”, insistió Meisel. El proyecto presentado por el Gobierno de De la Espriella deberá superar posteriormente el debate en las plenarias de ambas cámaras, en el que se discutirán las modificaciones sectoriales, las prioridades de inversión y el reparto de los rubros.

El Congreso tiene plazo hasta el 20 de octubre para aprobar la ley de presupuesto. Si no lo hace dentro de ese término, regirá el proyecto radicado por el Gobierno mediante decreto presidencial; como ocurrió en la vigencia del 2025, cuando el legislativo le negó la proposición a Petro. En ese orden de ideas, se prevé un debate que estará atravesado por la sostenibilidad fiscal, la disponibilidad de ingresos y las solicitudes de recursos de las distintas carteras.