No hay que pararse mucho en los configuradores de los coches para llegar a una conclusión: los coches han subido de precio. Mucho, además. Es algo que ya hemos analizado en Xataka pero de lo que seguro que te habías dado cuenta por ti mismo. Nosotros solo le pusimos números al problema.
Y explicamos por qué.
Hay que tener en cuenta que los coches han subido mucho de precio porque son, obligatoriamente, más complejos. Los coches son más seguros por mandato de la Unión Europea. Por ejemplo, todos los coches nuevos vendidos en Europa tienen que llegar con cámara trasera y fr3enadda de emergencia. Además del irritante aviso de exceso de velocidad.
Pero también hay que tener en cuenta que en Europa se ha obligado a los fabricantes a saltar al coche eléctrico. O, al menos, se ha presionado lo suficiente para que las ventas de estos sean indispensables si quieren librar multas que pueden ser milmillonarias. Eso obliga a complejizar coches que contaban con motores sencillos de combustión y complican la amortización de las unidades que ya están en el mercado.
Solventar las nuevas inversiones sólo se consigue de dos maneras: vendiendo los nuevos coches eléctricos fabricados en masa... y encareciendo los ya conocidos para, al menos, sacar un mayor rendimiento por unidad vendida.
Efectivamente, todo ello ha hecho subir el precio de los coches. Hace dos décadas, Dacia podía vender un coche por 6.000 euros y hoy eso es imposible. Pero, ¿realmente han subido tanto los coches o el problema lo tiene nuestro bolsillo?
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¿Un año de salario?
¿Echamos un vistazo al pasado?
Los compañeros de L'Automobile se hacían eco de un estudio hace algún tiempo en el que se aseguraba que comprar un Citroën 2CV en 1975 era mucho más complicado que hacerse con un Citroën C3 ahora. Coches con un enfoque claramente asequible. El problema es que, según el estudio, ahora lo de "asequible" era otro cantar.
Sin embargo, el informe nos deja alguna duda. ¿Cómo se ha calculado exactamente el coste del vehículo? ¿Se han tenido en cuenta otras variables o el encarecimiento del coche llega justo cuando el resto de productos también se encarece? Y mucho, además.
Para hacernos una idea, hemos tomado como referencia los datos recogidos por el BOE en 1975. Aquel año, el salario mínimo se situaba en 8.400 pesetas. Mensualidad que, al cabo del año, sumaban 117.600 pesetas a final de año con 14 pagas.
Ese mismo año, según datos recogidos en Piel de Toro, especializados en los clásicos españoles, un Citroën 2CV-6 costaba 123.088 pesetas. Es decir, un español que cobrara el salario mínimo necesitaba cobrar 14,65 pagas para poder acceder al coche.
Un coche que, de hecho, en esta prueba de Autopista apuntaban a que se trataba de un vehículo... digamos, poco seguro. O, desde luego, poco atractivo:
"Sin entrar en la discusión acerca de si el 2 CV debe ser considerado como un automóvil o simplemente como un primo lejano, lo cierto es que nos encontramos con una realidad ineludible: es el vehículo más barato del mercado, y según la leyenda, también el más económico de consumo"
El coche más barato del mercado, por lo tanto, obligaba a destinar todo un año de salario. Hoy, el Citroën C3 cuesta algo algo más de 16.000 euros en su versión más barata. El salario mínimo en España supera muy ligeramente los 17.000 euros. Es decir, si solo miramos el coste del coche y lo comparamos con lo que ganamos hoy en día, necesitamos menos días trabajados que hace 50 años para comprar lo que podíamos entender como su sucesor.
De hecho, tomando los datos del buscador de Km77, una pequeña biblia de la industria, el coche más barato del mercado es el Dacia Sandero y no llega a 15.000 euros. Nueva consulta y mismo resultado. En este caso necesitaríamos, de hecho, trabajar todavía menos para comprarnos un coche.
El coche más vendido en España es el Dacia Sandero. Y eso no dice nada sobre nuestra supuesta pobreza
Pero echemos el freno. El verdadero problema no pasa por lo que cuestan los coches porque es muy fácil jugar con las estadísticas. Por ejemplo, el coche más el coche más vendido en España en 1975 fue el Seat 127. Un coche que por aquel entonces costaba 166.290 pesetas. O, lo que es lo mismo, 19,79 pagas de un español con salario mínimo.
O por las empresas para gestionar sus servicios a bajo coste de adquisición. De hecho, si miramos cuál es el tipo de coche que más compramos nos daremos cuenta que el precio medio del vehículo español supera los 30.000 euros. Es decir, el español está comprando, de media, coches que necesitan casi de 24 meses de salario para hacerse con una unidad. En gran parte, desde luego, por el crecimiento de la fórmula de renting y financiaciones multiopción entre particulares.