Un celular antiguo puede ampliar la cobertura WiFi de una casa si recibe la señal del router y crea una segunda red para otros dispositivos. (Imagen ilustrativa Infobae)

Un celular antiguo puede ampliar la cobertura WiFi de una casa si recibe la conexión del router y crea una segunda red para otros dispositivos. La alternativa permite aprovechar un teléfono Android que ya no se usa a diario y llevar internet a habitaciones con recepción débil.

El procedimiento puede hacerse mediante la aplicación NetShare o con las funciones de compartir internet disponibles en algunos teléfonos Android. El resultado no aumenta la velocidad contratada, pero sí puede extender el alcance físico de la red hacia sectores que antes quedaban sin conexión.

Cuál es la aplicación que se necesita para convertir un celular en un router WiFi

La primera alternativa requiere un smartphone Android que todavía funcione y tenga acceso a Google Play Store. El dispositivo debe conectarse primero a la red WiFi principal de la vivienda.

Después, hay que descargar e instalar NetShare. Al abrir la aplicación, el usuario debe presionar la opción “Start WiFi Hotspot” para habilitar la red que emitirá el celular.

La red que genera el celular tiene credenciales propias y admite la conexión de computadoras, televisores, tablets y otros teléfonos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La plataforma genera una nueva conexión con sus propias credenciales. Desde ese momento, computadoras, televisores, tablets y otros teléfonos pueden buscar esa red e ingresar la contraseña indicada por la aplicación.

El equipo antiguo actúa como un punto de enlace entre el router y los aparatos situados en la zona con menor cobertura. Su antena recibe la conexión inalámbrica disponible y la retransmite a través de una red distinta.

Para mantener la conexión disponible, el celular debe seguir encendido. Si se utiliza durante varias horas, conviene dejarlo conectado a la corriente, sobre todo cuando su batería ya está desgastada.

Cómo configurar el celular para que sea un router WiFi

Algunos teléfonos permiten crear una red secundaria sin descargar aplicaciones. En esos casos, el proceso se realiza desde los ajustes nativos del sistema operativo.

El método para usar un celular como router WiFi no aumenta la velocidad de internet, pero sí extiende el alcance de la red a habitaciones con recepción débil. (Imagen ilustrativa Infobae)

La ruta indicada comienza en Ajustes, continúa por Redes e Internet y luego por Compartir Internet. Allí debe seleccionarse la opción para configurar la zona WiFi o el punto de acceso.

El usuario puede definir un nombre para la red y establecer una contraseña. Una vez guardados los cambios, debe activarse el punto de acceso para que los equipos cercanos puedan localizar la nueva conexión.

Si el celular conserva una tarjeta SIM con datos móviles, se recomienda desactivar esa función. De esa forma, los dispositivos conectados utilizarán la red WiFi del router y no el plan de datos del teléfono.

La configuración también permite elegir entre las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz. La primera ofrece mayor alcance y puede resultar útil para cubrir una habitación alejada; la segunda puede usarse si el teléfono está más cerca de la zona que necesita conexión.

Algunos teléfonos Android permiten configurar una zona WiFi desde los ajustes nativos en Redes e Internet y Compartir Internet, sin descargar aplicaciones. (Imagen ilustrativa Infobae)

Tras activar la red, los dispositivos deben conectarse como lo harían con cualquier WiFi doméstico. Hay que seleccionar el nombre creado desde el móvil e ingresar la clave elegida durante la configuración.

Dónde ubicar el celular y qué límites tiene el método

La posición del teléfono define buena parte del alcance. El lugar recomendado es un punto intermedio entre el router principal y la habitación donde la señal se vuelve débil o desaparece.

El celular no debe instalarse directamente en el sector sin cobertura si allí tampoco recibe una conexión estable. Para retransmitir internet, primero necesita captar con suficiente potencia la señal procedente del router.

La ubicación del celular debe ser un punto intermedio entre el router y la zona sin señal, en una superficie elevada y sin obstáculos que bloqueen la conexión WiFi. (Imagen Ilustrativa Infobae)

También se aconseja colocarlo en una superficie elevada y despejada. Los muros gruesos, las esquinas cerradas, los objetos metálicos y los cajones pueden dificultar la propagación de la red inalámbrica.

Dejar el aparato debajo de un televisor tampoco es una ubicación conveniente. El teléfono necesita permanecer en un espacio que permita recibir y emitir la señal sin obstáculos cercanos.

Los teléfonos con Android 10 o versiones posteriores aparecen como una opción preferible para gestionar la antena WiFi. Aun así, el requisito central es que el aparato pueda conectarse al router y activar el punto de acceso o ejecutar NetShare.