Son los creadores de los instrumentos de las hinchadas argentinas y llegaron a la Selección con uno de sus bombos en el Mundial
La magia del fútbol depende de muchos factores: es innegable el peso que tienen las hinchadas en la construcción de la mística del deporte. Las canciones que bajan desde las tribunas aportan color y calor al espectáculo, y tienen un trabajo detrás que muchas veces pasa desapercibido. En Villa Balles
La magia del fútboldepende de muchos factores: es innegable el peso que tienen las hinchadas en la construcción de la mística del deporte. Las canciones que bajan desde las tribunas aportan color y calor al espectáculo, y tienen un trabajo detrás que muchas veces pasa desapercibido. En Villa Ballester, provincia de Buenos Aires, están los creadores de los instrumentos que aportan el ritmo y el sonido adecuado: empezaron como una escuela de música y hoy exportan sus artículos a las canchas de todo el mundo.
“Los tambores son los que hoy le dan color, calor y sonido a los estadios del fútbol argentino. Son como el jugador número 12”, asegura Norberto “Piki” Cicero, uno de los creadores de Siete Octavos, la escuela de música y fábrica de instrumentos que nutre a las hinchadas. Y, orgulloso, agregó: “Cuando se televisan los partidos, se escuchan los tambores y sabemos que son los nuestros, eso está buenísimo”.
Los secretos de la fabricación de los instrumentos que le ponen música al fútbol argentino
La fábrica tiene una producción de unos 50 tambores semanales. La terminación de los productos responde a los requerimientos de cada hinchada, que pide un diseño o fileteado particular con sus colores y sus símbolos. Los instrumentos que se hacen, entre otros, son: repiques, bombos, surdos, redoblantes y accesorios como parches o campanas. Bien cuidados, pueden tener una duración de hasta 15 años.
La fábrica tiene una producción de unos 50 tambores semanales (Foto Nicolás González / Videolab-TN)
“La fabricación de los instrumentos es híbrida: tenemos una parte de luthería, muy manual, y tenemos otra parte que está automatizada, mecanizada. Trabajamos con el rubro de la metalmecánica, o sea, con aluminio, metal y también madera”, explicó Nacho Saulquin, el otro director del espacio, y recordó que, aunque los primeros en acercarse a comprar fueron los integrantes de las murgas y las batucadas, pronto el interés se trasladó a las hinchadas de fútbol y hoy son su nicho principal.
Nacho, que es músico y percusionista, no dudó: “Me atrevo a decir que hoy casi todas las hinchadas del fútbol argentino tienen algún instrumento fabricado por nosotros”. Y nombró a equipos como Boca, River, Racing, San Lorenzo, Huracán, Chacarita, Platense y muchos otros.
Precisó, además, cuáles son los cuatro instrumentos que marcan el ritmo de las canciones de cancha: el bombo con platillo, el zurdo, el repique y el redoblante.
La búsqueda de una identidad
Siete Octavos nació en el 2001 en Villa Ballester. Primero fue tan solo una escuela de música, pero luego sumó una productora de eventos y hace 15 años se especializó en la fabricación de instrumentos. Este último emprendimiento, en principio, fue una forma de cubrir una demanda propia de los alumnos, pero luego advirtieron que existía un mercado tanto a nivel nacional como internacional.
Desde la fábrica ayudan a las hinchadas a crear su propia identidad (Foto Nicolás González / Videolab-TN)
Pero el trabajo de Piki y Nacho no se limita solo a vender instrumentos, sino que se involucran directamente en lo que llaman el “desarrollo de contenidos” de las hinchadas. “Tenemos la capacidad de identificar qué es lo que está buscando y cuál es su identidad, se trata de que cada una de las hinchadas pueda mostrar lo que la identifica, los que la diferencia de las demás. Y eso tiene que ver justamente con los sonidos y con la imagen: pueden ser sonidos más graves, más agudos, más profundos; pueden ser más pesados, más nítidos, más secos, con diferentes timbres o armónicos”, explicaron.
“Nosotros buscamos cuáles son esos colores, esos símbolos, esos signos que hacen única a esa hinchada y lo llevamos a un instrumento que, una vez que se va de acá, ya toma vida propia. La hinchada le pone el alma y el espíritu”, destacaron.
Esto implica, además, hacer un estudio de los estadios en los que serán usados los instrumentos para poder sacarles todo su potencial: “Todas las canchas son diferentes porque tienen una identidad, un espacio y una resonancia diferente por la acústica y también la cantidad de gente que toca o la distribución de los instrumentos. Todo eso hace a la identidad, que a veces implica rescatar los orígenes o pensar en algo nuevo o en algo que evoluciona”.
“Un caos que deriva en una orquesta”, eso es para Nacho la música en las canchas. “Está el quilombo de los sonidos que de repente se juntan y suenan como una orquesta. Eso es lo que me apasiona. A los que nos gusta la percusión, nos gusta el quilombo, la pasión, la música y el fútbol. Es un gran privilegio poder estar ahí: es una experiencia que no se puede contar, hay que transitarla con el cuerpo”.
La llegada de sus bombos a la Selección argentina en el Mundial 2026
Los instrumentos de Piki y Nacho tuvieron un protagonismo inesperado durante el Mundial 2026. Uno de sus bombos fue el que jugadores de la Selección argentina como Lisandro Martínez y Nico Paz tocaron dentro de la cancha después de la conmovedora victoria 2-1 ante Inglaterra en las semifinales.
El bombo que llegó a la Selección argentina (Foto Nicolás González / Videolab-TN)
Se trata de un bombo de grandes dimensiones que de un lado tienen una imagen de Lionel Messi besando la Copa del Mundo en Qatar 2022 y del otro cuenta con una foto del momento de la crucial atajada de Dibu Martínez ante Kolo Muani en aquella final ante Francia.
“Llevé el bombo en el avión como equipaje extra grande. Estuvimos en los partidos que se jugaron en Atlanta, contra Egipto e Inglaterra, porque nos habían contratado en un espacio llamado Underground para desarrollar la fiesta de los hinchas argentinos y que fuéramos locales en esa ciudad”, contó Nacho.
El músico afirmó que el momento en que su instrumento llegó a los jugadores argentinos, que justo habían desplegado también la bandera con el mensaje de “Las Malvinas son argentinas”, fue “súper espontáneo”.
Nico Paz y el bombo fabricado en Villa Ballester (Foto: Reuters)Lisandro Martínez recibió el instrumento que le pasaron desde la tribuna (Foto: AP)
Y relató emocionado: “Yo estaba justo detrás del arco y cuando terminó el partido pensé ‘Este bombo tiene que estar con los jugadores’. Lo llamamos a ‘Licha’, vino a agarrarlo y ya sabemos lo que pasó: lo tocaron también Paredes, Nico Paz. Fue una fiesta de verdad ver ese bombo fileteado ahí. No se puede explicar”.
La profesionalización de los músicos de las hinchadas: el “Dream Team”
En el espacio de Siete Octavos se reúne, además, el denominado “Dream Team”. Son chicos que tocan la percusión en diferentes hinchadas, tanto de primera división como del ascenso, y que se juntan a practicar y tener un proyecto en conjunto.
“Tuvimos la idea de juntarlos, porque una de las cosas fundamentales para nosotros como músicos es la unión”, sostuvo Piki. Y comentó: “No importa de qué cuadro son o el color de la camiseta: cuando se juntan a tocar es música, es música. Y la verdad es que son increíbles, la rompen”.
Cuentan, además, que en los últimos años hay una tendencia hacia la profesionalización de quienes tocan los instrumentos en las canchas. Ya no es solo un hincha al que le “tiran” el bombo, sino que estas personas buscan perfeccionarse en su técnica musical. “Hoy estamos en un gran nivel de las hinchadas a nivel musical”, opinan.
El "Dream Team" de las hinchadas (Foto Nicolás González / Videolab-TN)
“Ellos se autoexigen a seguir aprendiendo desde las trompetas, los trombones, los bombos, los redoblantes, los repiques… Así cada hinchada tiene su particularidad, su sello”, resaltaron.
Para Nacho, “hay una necesidad inevitable de crecer, de evolucionar”. Todo eso también promovido por la cantidad de información que hay en redes sociales: muchos empiezan con la percusión de forma autodidacta y luego buscan nuevas herramientas. “Nosotros tenemos un trabajo que nos caracteriza y que es el de estar todo el tiempo en la búsqueda de perfeccionar. Nunca encontramos la perfección, pero siempre estamos en la búsqueda”, señaló.
De estar tres años desarrollando un modelo de tambor sin generar ingresos a venderle sus instrumentos a las hinchadas de todo el mundo, Nacho y Piki todavía se sorprenden cuando ven sus creaciones tomar vida propia: “Llegamos a toda Latinoamérica, a Marruecos, a Estados Unidos... Vimos a Usain Bolt o a David Beckham levantando un tambor nuestro. Es así: de Villa Ballester al mundo. Es un flash, es hermoso”.