La situación del sector industrial en Río Tercero atraviesa momentos de profunda incertidumbre. En declaraciones radiales, Lucas Felici, secretario del gremio de químicos local, detalló los frentes de conflicto que mantienen en vilo a los operarios de la región, destacando tanto los alivios temporales como los riesgos estructurales que amenazan la estabilidad laboral.

En relación a Petroquímica Río Tercero, el dirigente gremial confirmó que en las próximas horas se regularizará el pago de sueldos de los trabajadores. Al respecto, valoró el esfuerzo al señalar que "es una lucha importante que llevamos todos los meses con los compañeros" y remarcó que, a pesar de llevar más de un año y medio sin producción activa, se logró evitar un retraso mayor en la percepción de los haberes mensuales.

Sin embargo, el panorama financiero de la empresa sigue al borde del abismo. La convocatoria de acreedores, que tenía fecha de cierre inicial en octubre, extendió su plazo hasta el próximo 14 de diciembre. Felici advirtió que este vencimiento marcará un punto de inflexión crítico para definir si la firma logra sortear la quiebra o si se enfrenta a un escenario de colapso definitivo que deje a la planta inoperativa de forma permanente.

Por otro lado, el sector también monitorea con preocupación la situación en Atanor. Ante versiones periodísticas recientes sobre nuevas inversiones, el gremialista aclaró que si bien existe un proyecto de envasado en marcha, este solo ha generado cuatro puestos de trabajo y presenta demoras. Además, confirmó que la empresa convocó a una mesa de negociación debido al cese proyectado de una unidad productiva de agua oxigenada, lo cual dejaría a 12 operarios en riesgo de despido.

Finalmente, el referente sindical apuntó contra el contexto macroeconómico nacional y la apertura de importaciones. Según indicó, las empresas locales se ven obligadas a competir en desventaja frente a productos extranjeros, lo que incentiva recortes de costos a expensas del empleo. "Para acá abajo está todo detonado", expresó Felici al criticar las estadísticas oficiales y ratificar que el sindicato continuará apostando al diálogo en las mesas de negociación para evitar nuevos despidos en la región.