
La entrega de los primeros subsidios para las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto ya comenzó en Cali. La Administración distrital inició el contacto con las personas incluidas en el primer corte del Registro Único de Damnificados (RUD) y espera avanzar con los desembolsos desde este jueves 10 de septiembre.
Ese primer grupo está compuesto por unas 11.100 personas, quienes recibirán un apoyo de $1.050.000. El auxilio está destinado únicamente a quienes tuvieron viviendas o locales comerciales clasificados como no habitables o destruidos. Para definir cómo recibirán los recursos, las autoridades están enviando mensajes de WhatsApp mediante el número utilizado por Wecall. Los beneficiarios deben responder las preguntas del contacto y escoger entre recibir el dinero por SuperGIROS o mediante una cuenta bancaria.

“Ya arrancaron. El primer corte fue de 11.000 damnificados y ya hay alrededor de 4.000 o 5.000 que ya respondieron dónde quieren que se les desembolse. A partir de mañana ya se están haciendo los desembolsos, ya sea en SuperGIROS, para los que así lo quieran, y los que no, lo pueden recibir directamente en su cuenta bancaria.
Les recuerdo a todas las personas: si usted está registrado como damnificado en el RUD, revise el WhatsApp para ver si ya le llegó un mensaje del teléfono con el cual nos hemos estado comunicando, de Wecall. Ahí les están haciendo preguntas sobre dónde quieren que les hagamos el desembolso. Es muy importante que respondan para que puedan recibir su dinero”, dijo Alejandro Eder, alcalde de Cali.
La Alcaldía mantiene la depuración y consolidación de las bases de datos para habilitar nuevos grupos de beneficiarios. Según Ricardo Peñuela, secretario de Gestión del Riesgo de Emergencias y Desastres de Cali, se consolidaron cerca de 50.000 registros en el Registro Único de Familias en Emergencia (Rufe) y 45.000 familias censadas en el RUD.
Al 8 de septiembre, 52.809 familias fueron evaluadas mediante el Rufe y 45.139 aparecían reportadas como damnificadas. También se habían entregado 568 toneladas de ayudas humanitarias y cerca de 500 personas permanecían en alojamientos temporales gestionados por las autoridades, mientras la atención continuaba en los sectores afectados.

“Desde el primer momento, los equipos operativos y de gestión del riesgo desplegaron labores de búsqueda y rescate, evaluación de daños, así como el levantamiento y digitalización del censo del Registro Único de Familias en Emergencia”, explicó Peñuela.
En Cali también continúa la revisión de los inmuebles afectados por el terremoto. Más de 1.700 edificios están siendo evaluados para definir cuáles pueden ser recuperados y cuáles deberán ser demolidos. De acuerdo con el boletín más reciente, 769 edificaciones fueron clasificadas como no habitables y otras 475 quedaron con uso restringido. Hasta ahora, 11 estructuras fueron seleccionadas para un eventual proceso de demolición.
Peñuela explicó que cada intervención requiere revisar las condiciones del inmueble y adelantar los procedimientos administrativos. También señaló que deben cumplirse protocolos de ahuyentamiento de animales y recuperación de pertenencias.

“Cada edificio es particular y concreto. En este momento estamos realizando todo el tema de los actos administrativos para poder socializar a todas las personas que vivan en estos puntos donde vamos a realizar las demoliciones. Nos gustaría que fuera de manera simultánea, para que fuera un impacto de una sola vez; sin embargo, lo concreto y lo particular de cada uno es lo que nos va marcando el camino de cómo vamos realizando estas demoliciones.
Para esto hay unos protocolos de ahuyentamiento de animales, un tema de recuperación de pertenencias. Entonces, vamos a estar muy enmarcados en la norma, pero además de esto, atendiendo la necesidad de todos los ciudadanos”, expresó el funcionario.
Las autoridades pidieron a los administradores de edificios privados y a las aseguradoras acelerar las revisiones técnicas de las propiedades afectadas y los trámites relacionados con el pago de las pólizas. Así, la recuperación de Cali avanza por diferentes frentes, con la entrega gradual de los apoyos económicos y la evaluación de las estructuras que todavía presentan daños después del terremoto.




