Franc Molinos decidió abandonar la vivienda tradicional después de un viaje que le hizo replantearse cuánto tiempo dedicaba a trabajar para sostener sus gastos. Desde hace siete años vive en un camión acondicionado junto a sus dos perros y genera ingresos con trabajos remotos, asesorías y contenidos digitales.

Tenía poco más de 30 años cuando empezó a cuestionarse el modelo de vida que llevaba. Tenía trabajo, una vivienda y los gastos habituales, pero sentía que buena parte de su tiempo se iba en mantener esa estructura.

La decisión comenzó a tomar forma después de un viaje de seis meses por Europa en el que recorrió distintos lugares a pie y llevó sus pertenencias en un carrito. Según contó en distintas entrevistas, esa experiencia le permitió comprobar que necesitaba mucho menos de lo que imaginaba para vivir.

En 2016 compró una furgoneta por 1.700 euros y comenzó a adaptarla con madera reciclada. Con el paso de los años fue cambiando de vehículo y reinvirtiendo el dinero hasta llegar al camión en el que vive en la actualidad.

Antes trabajaba para pagar facturas, ahora trabajo para vivir experiencias”, explicó Molinos al contar cómo cambió su relación con el dinero y el trabajo.

Así es el camión en el que vive

El vehículo se convirtió en una vivienda de casi 14 metros cuadrados, equipada para que Molinos pueda permanecer durante largos períodos sin depender de una casa convencional.

En el interior tiene cocina, horno, nevera, salón, cama, baño con ducha, baño seco y espacios de almacenamiento. También cuenta con un sistema de energía solar que le permite generar electricidad y un sistema de almacenamiento de agua.

El objetivo fue reducir al máximo los gastos fijos. Según explicó, no paga alquiler ni electricidad y utiliza muy poca agua. En cambio, debe afrontar otros costos propios de esta forma de vida, como combustible, mantenimiento del vehículo, comida, lavandería e internet.

La vida sobre ruedas también tiene sus dificultades: encontrar lugares adecuados para estacionar, administrar el agua y la electricidad y adaptarse a las temperaturas son algunas de las cuestiones que forman parte de su rutina.

De qué trabaja para mantener su vida nómada

Aunque desde afuera puede parecer que abandonó por completo el trabajo, Molinos sostiene diferentes actividades que le permiten financiar sus viajes.

Realiza trabajos de mantenimiento web de manera remota, asesora a personas interesadas en transformar vehículos en viviendas y genera contenido sobre autogestión y vida nómada. También publica libros y produce un podcast.

Su experiencia se convirtió además en contenido para las redes sociales. A través de la cuenta @4patasy4ruedas, comparte imágenes de sus viajes y de la vida cotidiana dentro del camión, acompañado por sus dos perros.

Su filosofía puede resumirse en una de las frases que repite al hablar de su cambio de vida: “Sólo quiero utilizar ese dinero que genero para comprar tiempo”. Para Molinos, la transformación no consistió solamente en cambiar una vivienda por un vehículo, sino en modificar la relación entre trabajo, dinero y tiempo libre.