Un estudio de Gallup en Estados Unidos encontró que los trabajadores se decepcionan con la IA a medida que la usan más y conocen mejor sus herramientas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio encontró que los trabajadores se decepcionan con la IA a medida que la usan más y conocen mejor sus herramientas. La encuesta realizada por Gallup en Estados Unidos, demostró que las promesas de liberar tiempo, reducir tareas repetitivas y mejorar el desempeño no se han traducido en una percepción más favorable entre los empleados estadounidenses.

La investigación no midió de forma directa la productividad ni atribuye pérdidas concretas de empleo a la IA. Evaluó la opinión de los trabajadores y encontró una tendencia definida: la familiaridad con la tecnología crece, pero también aumentan las dudas sobre sus efectos laborales, la confianza en las empresas y la estabilidad de los puestos.

Cómo es la percepción negativa sobre la IA entre los empleados

Gallup detectó que el 39% de los empleados estadounidenses considera que la IA provoca más perjuicios que beneficios. Un año antes, esa proporción era del 31%. El aumento refleja un deterioro de la opinión sobre una tecnología que, hasta hace poco, se presentaba como una herramienta capaz de simplificar la jornada laboral.

En sentido contrario, apenas el 9% cree que la IA aporta más beneficios que daños en su trabajo. La cifra cayó desde el 12% registrado doce meses antes. La mayoría, el 52%, aún considera que la IA puede generar una cantidad similar de efectos positivos y negativos.

Solo el 9% de los empleados cree que la IA aporta más beneficios que daños, mientras el 52% estima que sus efectos laborales son equilibrados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los datos contrastan con las expectativas que acompañaron la expansión de las herramientas generativas. La promesa consistía en descargar a los empleados de tareas rutinarias, darles más tiempo y reforzar su capacidad para conservar sus puestos. La encuesta sugiere que esa expectativa se ha debilitado tras un período de uso más extendido.

La pérdida de entusiasmo no parece responder a un rechazo abstracto de la tecnología. La investigación apunta a trabajadores que ya incorporaron estas plataformas a sus actividades y que, después de utilizarlas, mantienen reservas sobre sus resultados y sus consecuencias.

Por qué los empleados usan más IA, pero no confían en ella

La expansión de la IA en las oficinas ha sido rápida. La Reserva Federal de Estados Unidos calcula que el 41% de los empleados ya utiliza IA generativa en el trabajo. Esa proporción representa un alza del 31% frente al año anterior.

El uso fuera del empleo también se incrementó. La mitad de los estadounidenses utiliza herramientas de IA en su vida cotidiana, con una suba interanual del 26%. La presencia de estos sistemas, por tanto, dejó de limitarse a sectores tecnológicos o a puestos especializados.

Gallup señaló que la promesa de la IA de liberar tiempo, reducir tareas repetitivas y mejorar el desempeño perdió fuerza tras un uso más extendido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la encuesta de Gallup, el 70% de los participantes afirmó tener algún nivel de conocimiento sobre IA o conocerla muy bien. Dos años antes, ese porcentaje era del 64%.

La relación entre conocimiento y confianza se aparta de una explicación basada en el temor a lo desconocido. Cuanto más acceso tienen los trabajadores a las herramientas y más comprenden su funcionamiento, menos convencidos parecen estar de que sus efectos sean favorables para su vida laboral.

Qué opinan los mepleados jóvenes en este panorama

Entre las personas de 18 a 29 años, la evaluación negativa es todavía más alta. El 47% considera que la IA hace más daño que bien, once puntos por encima del registro del año anterior. Se trata del grupo que más convive con la tecnología y que inició su carrera profesional en empresas donde estas plataformas ya forman parte de la rutina.

La generación Z también redujo su entusiasmo hacia la IA. Un estudio de Gallup realizado con la Walton Family Foundation indicó que la valoración positiva de estos jóvenes pasó del 36% al 22% en un año.

Entre los jóvenes de 18 a 29 años, el 47% considera que la IA hace más daño que bien y la generación Z redujo su valoración positiva en un año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A la vez, el malestar aumentó: el 31% manifestó enfado frente a la IA, frente al 22% del período previo. El mismo relevamiento señaló que el 44% admitió sabotear de forma activa herramientas de IA en su empresa.

Stephanie Marken, socia sénior de Gallup, sostuvo que “su creciente escepticismo indica la necesidad de una integración más reflexiva”. La investigadora vinculó esa necesidad tanto con las empresas como con las aulas, dos ámbitos donde el uso de estas tecnologías avanza entre jóvenes que no necesariamente las reciben con entusiasmo.

El temor al desempleo explica buena parte del rechazo a la IA: el 79% de los estadounidenses prevé recortes laborales durante la próxima década. La confianza en las empresas también cae: solo el 27% cree que usarán esta tecnología de forma responsable. Sin embargo, los datos generales aún no muestran una pérdida neta de empleo.