Yina Calderón se sumó al debate que desató el video viral de Natalia París haciendo mercado en un D1 de Bogotá, pero lo hizo a su manera: con una publicación en redes sociales en la que se grabó a sí misma recorriendo los pasillos de esa misma cadena y lanzando una pulla directa a la modelo paisa.
“Bueno, nosotras andamos a lo, a lo Natalia París: comprando en el D1, mi amor”, dijo la influenciadora y DJ huilense mientras grababa su recorrido por el supermercado, con su característico tono sin filtros. “Aquí estamos, sí señores, cien por ciento colombianas.”
El video de Natalia París que encendió las redes en agosto
Todo comenzó el 26 de agosto, cuando el usuario de TikTok @yourfavoritecoffee publicó una grabación en la que se ve a Natalia París esperando su turno en la caja de un D1 bogotano, vestida de manera informal y pagando sus compras mediante un código QR.

La escena, completamente cotidiana, bastó para desatar una avalancha de comentarios. La sola presencia de la modelo, DJ y empresaria en una cadena reconocida por sus precios bajos generó sorpresa en muchos usuarios, que no tardaron en interpretar la visita como una señal de los tiempos: “La calle está muy dura” y “la crisis está difícil”, escribieron algunos.
Otros salieron en defensa del establecimiento y cuestionaron los prejuicios de clase detrás de esas reacciones. “País de arribistas. ¿Qué de malo tiene comprar en el D1?”, respondió un usuario. Hubo quienes fueron más directos: “En D1 compra todo el mundo, desde el estrato 1 al estrato 6.”
París no emitió ningún pronunciamiento público sobre el video.
Yina Calderón tomó el viral y lo convirtió en contenido propio
La influenciadora, conocida por su participación en Protagonistas de Nuestra Tele en 2013 y por su posterior carrera como DJ de guaracha, empresaria de fajas y creadora de contenido, no dejó pasar la oportunidad.
En su publicación, Calderón recorrió los pasillos del D1 con la cámara encendida y reivindicó la cadena sin rodeos: “El D1 no es malo, es bueno.” También aprovechó para aclarar su posición frente a quienes pudieran interpretar su visita como una imitación: “Saben que yo no copio el de nada.”
El tono fue el de siempre: directo, coloquial y con vocación polémica. Calderón, que según sus propias declaraciones factura cerca de 300 millones de pesos mensuales combinando sus negocios de fajas, presentaciones como DJ y redes sociales, eligió enmarcar su compra en el supermercado de bajo costo como un acto de identidad nacional. “Cien por ciento colombianas”, remató.
Un debate que va más allá de las dos figuras
El episodio toca un nervio real en la conversación pública colombiana sobre el consumo y la apariencia.

Varios usuarios señalaron, en el hilo de comentarios del video original de París, que comprar en D1 o en Ara no refleja la situación económica de nadie: “Se puede tener plata, pero el D1 y Ara tienen productos que valen totalmente la pena.”
La cadena D1 ha transformado los hábitos de compra en Colombia a partir de una combinación de precios bajos, marcas propias y locales ubicados en zonas residenciales de todos los estratos. Ese modelo, que elimina la necesidad de grandes desplazamientos y reduce los costos sin sacrificar lo esencial, explica por qué sus pasillos reciben tanto a consumidores de estrato 1 como a celebridades que pagan con código QR.
Lo que comenzó como un registro casual de un admirador de Natalia París —quien acompañó el video con el mensaje “Mi amor platónico, la recuerdo en mis cuadernos. ¡Cómo pasa el tiempo!”— terminó convirtiéndose en el pretexto perfecto para que Yina Calderón hiciera lo que mejor sabe hacer: tomar un tema del momento y ponerlo a su favor.




