Una plataforma de hormigón y una bandera argentina marcan el avance de las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia, que este viernes recorrieron el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, durante su visita a la capital de Tierra del Fuego. Se trata de una infraestructura clave para reforzar el posicionamiento de la Argentina en el extremo austral, en medio de la renovada tensión con Gran Bretaña por la soberanía de las Islas Malvinas. Actualmente, la obra registra un avance físico cercano al 9%.
Acompañados por especialistas y técnicos de las Fuerzas Armadas, los funcionarios nacionales inspeccionaron el terreno y analizaron los desafíos logísticos que demanda la obra, que contempla un muelle de más de un kilómetro, edificios de servicios marítimos, talleres, depósitos, cámaras frigoríficas, almacenamiento de combustible e infraestructura para la logística antártica.

Antes de recorrer el predio, Quirno y Presti mantuvieron una reunión institucional con el gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, y la vicegobernadora, Mónica Urquiza, en la sede de la gobernación. Durante el encuentro abordaron el proyecto de la Base Naval Integrada y, según se comunicó oficialmente, “el gobernador manifestó su predisposición para colaborar con la iniciativa”. La comitiva incluyó además al jefe del Estado Mayor Conjunto, Marcelo Dalle Nogare, al jefe de la Armada y a un grupo de legisladores nacionales fueguinos.

El Gobierno también destacó la participación de Urquiza en la sesión de junio del Comité Especial de Descolonización de la ONU, en la que la Argentina obtuvo respaldo internacional a su reclamo de soberanía por las Islas Malvinas.
Consultado por la prensa tras el encuentro con Quirno y Presti, Melella remarcó su respaldo pese a las diferencias políticas con la Casa Rosada: “El proyecto lleva 40 años. La Argentina tiene que tomar el posicionamiento en el Atlántico Sur, nuestra provincia tiene un lugar estratégico”.

El gobernador contó además que la visita fue coordinada previamente con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. “Tuvieron el gesto de venir y charlar el canciller Quirno y el ministro Presti. Es un avance y ojalá dé resultados.” Y agregó: “Yo no esperaba los anuncios, me sorprendieron gratamente, porque se reconoce el lugar geopolítico que tiene Tierra del Fuego y las Islas Malvinas. Son herramientas importantes para la soberanía”.
“No coincido con el Gobierno en la industria y la economía, pero en esto sí acompaño. Hoy no podemos no estar de acuerdo: tiene que ver con proyectos que hace 40 años que la provincia espera”, cerró Melella.

Ya en el predio, Quirno y Presti participaron de una exposición a cargo de la Armada Argentina, en la que se presentaron el proyecto y sus principales características. El canciller enmarcó la obra en la instrucción del presidente Javier Milei de articular de manera coordinada entre los distintos organismos del Estado la custodia de la soberanía en el Atlántico Sur, la proyección hacia el territorio antártico y la revalorización de los activos estratégicos del país.
Según el canciller, la instalación permitirá “concentrar medios, ampliar las capacidades navales y fortalecer las campañas antárticas”, además de mejorar la protección de los intereses marítimos argentinos, y la vinculó con las inversiones en telecomunicaciones anunciadas por Milei. El Gobierno busca integrar con radares, sensores, sistemas satelitales e inteligencia de señales en un esquema permanente de vigilancia del Atlántico Sur del que la Base Naval Integrada funcionaría como uno de los nodos.



