
El ministro de Ambiente, Fabio Arjona, afirmó el viernes 11 de septiembre de 2026 que no permitirá afectaciones sobre numerosos puntos de influencia del megaproyecto del Canal del Dique, en el Caribe colombiano.
En especial, en el Golfo de Morrosquillo y el Santuario de Fauna y Flora El Corchal, que se podrían ver impactados como consecuencia de las obras de restauración ambiental del Canal del Dique u otras intervenciones en la región. En especial, desde diversos sectores hay preocupaciones por el impacto de la obra sobre las aguas, la biodiversidad y los ecosistemas de estos puntos.
Por ende, durante un foro sobre el proyecto, Arjona aseguró que la protección de Sucre tendrá un componente personal por su vínculo con el territorio. “No voy a permitir que Sucre ni el Golfo de Morrosquillo, donde me crié, sean afectados por las obras ni por ninguna otra intervención”, sostuvo.

El ministro planteó que, en tanto que el megaproyecto apenas está en fase preoperativa y en medio de estudios técnicos y medioambientales, las iniciativas de infraestructura en el país deben incorporar el criterio de infraestructura verde gris, con el propósito de reducir sus posibles efectos sobre el agua, la biodiversidad y las comunidades.
El alto funcionario hizo una mención especial a El Corchal, área protegida ubicada en el entorno del mencionado golfo y afirmó que participó en las gestiones para que ese lugar obtuviera la declaratoria de protección. También señaló que su defensa del ecosistema responde a la memoria de su amigo Mono Hernández, a quien atribuyó un legado de conservación en la zona.
“El Golfo de Morrosquillo se protege. El Corchal se protege. Y desde el Ministerio de Ambiente vamos a hacer que así sea”, añadió el ministro, que agradeció a la gobernadora de Sucre, Lucy García, por la invitación al espacio de discusión.
Milene Jarava pidió controles durante la ejecución del proyecto
La posición del ministro Fabio Arjona coincidió con el reclamo de la representante a la Cámara por Sucre, Milene Jarava, que respaldó la continuidad de las obras del Canal del Dique, aunque exigió controles ambientales rigurosos para prevenir daños sobre el sistema hídrico y costero del departamento.
Según informó la congresista, el proyecto tiene un valor cercano a tres billones de pesos y un área de influencia en 19 municipios. Jarava advirtió que las obras no pueden poner en riesgo las aguas, los sedimentos, la biodiversidad ni los ecosistemas marinos y costeros del Golfo de Morrosquillo.

“El desarrollo del Canal del Dique no puede convertirse en una amenaza para el Golfo de Morrosquillo. Sucre necesita obras que generen desarrollo, pero nunca a costa de nuestros ecosistemas, nuestras fuentes de agua y las familias que dependen de ellos”, afirmó la representante.
La congresista solicitó vigilancia permanente de las autoridades ambientales, con participación de la Anla y Carsucre, además de información para las comunidades durante todas las etapas de ejecución.
Jarava destacó que miles de familias en Sucre dependen del Golfo de Morrosquillo para actividades como la pesca, la agricultura, el transporte y el turismo. Por eso, pidió que cualquier riesgo derivado de las intervenciones aguas arriba sea identificado y atendido a tiempo.
“El Golfo de Morrosquillo es patrimonio ambiental y económico de nuestro departamento”, afirmó.

Por su lado, la gobernadora de Sucre, Lucy García, coincidió en que el proyecto de restauración del Canal del Dique debe avanzar con garantías para las comunidades y las zonas de reserva natural del departamento.
En diálogo con El Meridiano, la mandataria sostuvo que respalda la iniciativa por su impacto para el Caribe colombiano, pero que “lo primero siempre va a ser proteger nuestro territorio y las zonas de reserva”.
García también solicitó a Ecosistemas del Dique que las comunidades conozcan los alcances y beneficios del proyecto. Indicó que persisten brechas en acceso al agua y alcantarillado, sobre todo en sectores rurales de San Onofre.




