Cuando tenía tan solo 17 años, Juliane Koepcke se subió a un avión junto a su madre que iba desde Lima a Pucallpa, en Perú, para pasar Navidad con su padre. Sin embargo, a pocos minutos de llegar a destino, entraron en una fuerte tormenta eléctrica que cambió todo.

El avión, un Lockheed L-188A Electra, fue alcanzado por un rayo durante las turbulencias y se rompió en pleno vuelo. Como consecuencia, Koepcke salió disparada atada a su asiento con el cinturón de seguridad y cayó 3.000 metros sobre la selva amazónica.

“El siguiente recuerdo que tengo es que ya no estaba dentro de la cabina. Estaba afuera, al aire libre. Yo no había salido del avión; el avión me había dejado a mí”, recordó varios años después.

El avión fue golpeado por un rayo y cayó hacia el Amazonas. (Foto: Instagram - juliane_koepcke)
El avión fue golpeado por un rayo y cayó hacia el Amazonas. (Foto: Instagram - juliane_koepcke)

Cómo sobrevivió Juliane Koepcke a una caída de 3.000 metros

Durante la caída, la joven perdió el conocimiento y se despertó una hora después, atrapada debajo del asiento. Debido al impacto, sufrió una fractura de clavícula, una lesión en una rodilla, una herida en el brazo y distintos golpes, pero podía caminar.

Como sus padres eran investigadores y había vivido durante un tiempo en una estación biológica de la Amazonia, la adolescente conocía bien la selva. Por este motivo, al escuchar agua decidió seguir su curso, ya que su padre le había enseñado que un arroyo podía conducirla a otro curso más grande.

A partir de ese momento, Koepcke avanzó con el agua como único mapa. Tras el accidente, había perdido un zapato, sus anteojos y tenía un ojo inflamado. Además, lo único que encontró para alimentarse fue una bolsa de 30 caramelos, con los que pudo subsistir durante varios días.

Cómo fue rescatada después de 11 días

Después de diez días caminando por la selva, Koepcke encontró una embarcación junto al río y, tras seguir un sendero, llegó hasta una cabaña y decidió pasar la noche ahí. Al día siguiente, encontró a varios hombres que la llevaron en canoa hasta un pueblo para que pudiera recibir atención médica.

Tras 11 días en la selva, Juliane fue rescatada y trasladada a un hospital, donde se reencontró con su padre. (Foto: Instagram - juliane_koepcke)
Tras 11 días en la selva, Juliane fue rescatada y trasladada a un hospital, donde se reencontró con su padre. (Foto: Instagram - juliane_koepcke)

En total, el accidente dejó 91 muertos de las 92 personas que estaban a bordo y Koepcke fue la única sobreviviente. Varios años después, decidió mantener su vínculo con el Amazonas y dedicó parte de su vida a trabajar en la conservación de la selva de Perú.