
La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) respondió este 4 de septiembre a un tuit del secretario de Seguridad Omar García Harfuch sobre el hallazgo de un narcolaboratorio en Sinaloa y afirmó que el desmantelamiento de ocho laboratorios destinados a la producción de metanfetamina en México en poco más de una semana no habría sido posible sin la labor de inteligencia e investigación de la agencia estadounidense.
El mensaje llegó dos días después de que la presidenta Claudia Sheinbaum acusara a Washington de usar los elogios hacia Harfuch como una táctica para generar divisiones dentro del Gabinete de Seguridad mexicano.
El tuit de la DEA etiquetó a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), al Departamento de Justicia de Estados Unidos y a la Casa Blanca, y atribuyó a la cooperación bilateral la mayor incautación registrada en el gobierno de Sheinbaum: más de 16 toneladas de metanfetamina en Sinaloa.
La DEA presumió que la colaboración con México “corta cadenas de suministro” de droga sintética
En el resto del mensaje, la DEA señaló que las operaciones demostraban la eficacia de la colaboración entre ambos países para desarticular la producción de drogas sintéticas. La agencia planteó que ese trabajo conjunto permitía cortar las cadenas de suministro del narcotráfico y golpear directamente las finanzas del crimen organizado.

El mensaje no detalló fechas ni ubicaciones específicas de los ocho laboratorios a los que hizo referencia, más allá de mencionar el hallazgo en Sinaloa como el de mayor magnitud. Tampoco precisó en qué consistió, de manera concreta, la labor de inteligencia e investigación que, según la agencia, había hecho posibles esas incautaciones.
La publicación se sumó a una serie de mensajes públicos que la DEA había emitido en semanas recientes para destacar su vínculo con las autoridades mexicanas, en particular con Harfuch.
Sheinbaum acusó a Estados Unidos de buscar divisiones con los elogios a Harfuch
El 2 de septiembre, durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada sobre si los reconocimientos que el director de la DEA, Terry Cole, había hecho a Harfuch representaban un respaldo con fines electorales. La presidenta respondió que se trataba de una estrategia estadounidense para debilitar gobiernos mediante la división interna, y describió la táctica como algo que Washington “usa de siempre” al interior de gabinetes de seguridad extranjeros.

“Ellos buscan de una u otra manera para debilitar a los gobiernos dividirnos internamente, es una de sus estrategias, no de ahora, de siempre, generar divisiones al interior del Gabinete de Seguridad, del Gabinete Federal, son tácticas que usan ellos de injerencia. Lo que pasa es que se topan con pared”, detalló la mandataria. Sheinbaum sostuvo que el Gabinete de Seguridad mexicano mantenía “una coordinación extraordinaria” que impedía que esos señalamientos, buenos o malos, generaran fracturas reales entre las instituciones involucradas.
La presidenta también vinculó los halagos de Cole con el calendario electoral estadounidense, al señalar que Estados Unidos usaba la relación con México como parte de sus elecciones de noviembre.
El origen de la controversia estuvo en los elogios de Cole desde Buenos Aires
El episodio que detonó el cuestionamiento a Sheinbaum se remontó al 18 de agosto, cuando Harfuch participó en la 40ª Conferencia Internacional para el Control de Drogas (IDEC), realizada en Buenos Aires. En ese foro, Cole describió a Harfuch como “socio de confianza y buen amigo de Estados Unidos” y repasó su trayectoria de casi dos décadas en la Policía Federal, la Agencia de Investigación Criminal y la Secretaría de Seguridad de la Ciudad de México antes de asumir la SSPC.

Días después, el 27 de agosto, la DEA difundió una entrevista conjunta con ambos funcionarios grabada en el marco del mismo evento, en la que Cole reveló una reunión secreta con Harfuch en la Ciudad de México que ninguna de las dos instituciones había anunciado ni documentado públicamente, y en la que además agradeció la hospitalidad brindada a los agentes de la DEA que operan en territorio mexicano.
El tuit de Harfuch sobre 16 toneladas de metanfetamina precedió la respuesta de la DEA
En ese contexto llegó el intercambio de este 4 de septiembre. Por la mañana, Harfuch publicó en X un mensaje sobre el hallazgo del laboratorio más grande de metanfetamina localizado durante el gobierno de Sheinbaum, un complejo de 5 mil 700 metros cuadrados en Corralejo, Sinaloa, en el que se aseguraron más de 16 toneladas de la droga. El secretario atribuyó el resultado al trabajo de la Unidad de Inteligencia Naval, fortalecido con intercambio de información con agencias de Estados Unidos, y calculó una afectación económica de 347 millones de dólares a la estructura criminal.

Un comunicado conjunto de la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República (FGR) y la (SSPC), difundido también este día, detalló que las operaciones más recientes en Sinaloa se concentraron en tres laboratorios inhabilitados el 2 y el 3 de septiembre en Corralejo y Corral Viejo, con un total de 16 mil 800 kilogramos de aparente metanfetamina y más de 7 mil 600 kilogramos de precursores químicos asegurados.
Según el documento, con esas tres instalaciones se acumularon cinco laboratorios inhabilitados por la Marina en semanas recientes, con un retiro total de 18.2 toneladas de metanfetamina y una afectación económica superior a 400 millones de dólares para las organizaciones criminales.

Ni el tuit de Harfuch ni el comunicado conjunto de la Secretaría de Marina, la FGR y la SSPC mencionaron de forma explícita una colaboración con Estados Unidos en las tres operaciones de Sinaloa. La versión oficial mexicana omitió cualquier referencia a la DEA como parte de las instituciones que participaron o encabezaron los operativos, en contraste con el señalamiento de la agencia estadounidense de que esas incautaciones no habrían sido posibles sin su intervención.



