La FDA desaconsejó los sprays nasales de zinc por su vínculo con la pérdida permanente del olfato, mientras que el descanso y la hidratación siguen siendo claves en la recuperación - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El cambio de estación no avisa. Un día de abrigo, al siguiente mangas cortas, y al otro de vuelta el buzo. Esa montaña rusa térmica que trae el paso del invierno a la primavera es uno de los factores que más favorece la aparición del resfriado común: el sistema inmune se desestabiliza, la garganta raspa, la nariz se tapa.

No existe cura para el catarro, pero hay tres remedios con respaldo científico publicado en revistas médicas de primer nivel que pueden acortar los días de síntomas.

Una revisión de Oxford concluyó que la miel reduce la frecuencia y la gravedad de la tos mejor que el tratamiento habitual y que la difenhidramina -  (Imagen Ilustrativa Infobae)

La miel reduce la tos mejor que algunos medicamentos de venta libre

Es, quizás, el remedio más respaldado por la ciencia. Una revisión sistemática publicada en BMJ Evidence-Based Medicine, conducida por investigadores de la Universidad de Oxford, analizó 14 ensayos clínicos con 1.761 pacientes y concluyó que la miel superó al tratamiento habitual en la reducción de la frecuencia y la gravedad de la tos. Frente a la difenhidramina —un antihistamínico de venta libre— también mostró mejores resultados.

Un análisis de la Biblioteca Cochrane sobre seis ensayos con 899 niños confirmó que la miel reduce la tos mejor que el placebo cuando se administra en los primeros tres días. Los autores destacaron su bajo costo y su perfil de seguridad frente a otras alternativas.

Geeta Sood, epidemióloga de la Universidad Johns Hopkins, explicó en declaraciones al Washington Post que la miel “puede reducir la tos de manera bastante significativa” y que, al calmar ese síntoma, alivia indirectamente el dolor de garganta. Una advertencia: no debe darse a bebés menores de un año, ya que puede contener esporas que causan botulismo infantil, según advierte la Academia Americana de Pediatría (AAP). En adultos y niños mayores, no representa ese riesgo.

La Academia Americana de Pediatría advirtió que la miel no debe darse a bebés menores de un año por el riesgo de botulismo infantil -  (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una cucharadita sola o disuelta en agua caliente o té, dos o tres veces al día, es la forma de uso más habitual. Sharon Bergquist, médica internista de la Universidad Emory, recomienda una dosis antes de dormir, ya que la garganta suele estar más irritada al final del día y la tos nocturna se intensifica.

Los lavados nasales con suero alivian la congestión sin efectos secundarios graves

Los enjuagues nasales con solución salina —ya sea con spray, gotero o la jarra neti— son recomendados por la Academia Americana de Otorrinolaringología (AAO) como complemento para aliviar los síntomas nasales en infecciones respiratorias altas.

Una revisión de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) que reunió cinco ensayos clínicos con 749 participantes encontró que la irrigación nasal reduce la densidad de las secreciones, alivia la obstrucción y disminuye el uso de medicación descongestiva adicional. El mayor de esos estudios, con 401 niños, mostró mejoras significativas en la respiración nasal.

Los lavados nasales con solución salina alivian la congestión, reducen las secreciones y disminuyen el uso de descongestivos en infecciones respiratorias altas -  (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una revisión publicada en 2025 en Frontiers in Public Health reforzó esas conclusiones: cuando se realiza dentro de las 48 horas del inicio de los síntomas, la irrigación nasal reduce la duración del cuadro y baja la carga viral en las mucosas.

Bergquist señaló al Washington Post que el lavado “no mejora la congestión de forma significativa, pero es muy calmante”. Un punto de seguridad clave: nunca debe usarse agua de la canilla sin hervir, ya que puede contener organismos como la ameba Naegleria fowleri. Lo seguro es agua destilada, estéril o hervida y enfriada.

El zinc puede acortar el resfriado hasta un 37% si se toma en las primeras 24 horas

El zinc puede acortar hasta un 37% la duración del resfriado si se toma en las primeras 24 horas de los síntomas -  (Imagen Ilustrativa Infobae)

El zinc es un mineral esencial para el sistema inmune que el cuerpo no produce por sí solo. Las mujeres adultas necesitan 8 miligramos diarios y los hombres, 11 miligramos, según las autoridades sanitarias de Estados Unidos. Cuando ya hay un resfriado en curso, las pastillas de disolución oral pueden marcar una diferencia medible.

Un análisis publicado en Frontiers in Medicine en 2024, que examinó siete ensayos clínicos en adultos, concluyó que las pastillas de zinc acortaron la duración del resfriado en un 37%. En estudios donde el catarro duraba un promedio de 7,3 días, quienes tomaron zinc lo superaron unos 2,7 días antes.

El *Cochrane Database of Systematic Reviews* publicó en 2024 una revisión sobre 34 estudios que señaló que el zinc puede reducir la duración del resfriado en curso, aunque con variabilidad según la dosis y la formulación. Los autores coincidieron en que no previene el contagio, pero puede acortar los días de enfermedad.

Una persona descansa en la cama junto a un vaso de agua para señalar la importancia del reposo y la hidratación en la recuperación física. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clave está en el momento: debe tomarse dentro de las primeras 24 horas de los síntomas para ser efectivo. Los sprays nasales de zinc están desaconsejados desde que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitió en 2009 una advertencia por su vínculo con pérdida permanente del olfato. La dosis habitual en los estudios es de alrededor de 80 miligramos diarios, dividida en varias tomas. Puede causar molestias estomacales e interactúa con ciertos medicamentos, por lo que se recomienda consultar a un médico antes de comenzar.

Bergquist recordó al Washington Post que el descanso y la hidratación siguen siendo tan importantes como cualquier suplemento: “El consejo de hidratarse bien y descansar va a ayudar en la recuperación tanto como cualquier remedio de farmacia”.