
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió este martes en su red Truth Social que el estrecho de Ormuz debería pasar a llamarse “Estrecho Trump”.
“Ahora que lo tenemos bajo control de Estados Unidos, ¿deberíamos cambiarle el nombre al estrecho de Ormuz por ‘Estrecho Trump’??? Al igual que Estados Unidos, ¡sería más ‘caliente’ que nunca! Gracias por su atención a este asunto”, escribió el mandatario.
No es la primera vez que Trump plantea este tipo de cambios: en febrero había firmado una orden ejecutiva para rebautizar el Golfo de México como “Golfo de América”, y más recientemente había dicho estar considerando renombrar el lago Ontario como “Lago America”, en medio de una disputa con el premier de esa provincia canadiense, Doug Ford.

Irán ataca a los vecinos del Golfo
El mensaje de Trump se conoció en medio de una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán, luego de más de un mes de relativa calma. Durante la madrugada de este miércoles, Irán disparó contra aliados estadounidenses en el Golfo tras una noche de bombardeos estadounidenses que, según funcionarios iraníes, incluyó un ataque letal contra una fiesta de casamiento.
Tras los ataques a bases en Jordania, tanto Kuwait como Baréin informaron haber sido también blanco de agresiones, sin reportar víctimas. “Pronto van a ver que la nueva estrategia de Irán en el campo de batalla, en la diplomacia y frente al bloqueo económico va a destruir sus cimientos”, escribió en X el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei.
En Irak, donde operan fuerzas respaldadas por Irán, autoridades kurdas informaron haber interceptado 10 drones cargados con explosivos en la zona de Irbil, mientras la televisión iraní reportó ataques contra bases estadounidenses en esa misma ciudad. El ejército israelí, por su parte, confirmó que la organización libanesa Hezbollah, respaldada por Irán, disparó dos drones explosivos contra sus soldados en el sur del Líbano, sin causar víctimas.
“Casi total control” del estrecho y una economía iraní en caída libre
Trump había insistido horas antes en que Washington ejerce un control “casi total” sobre el estrecho de Ormuz, y aseguró que le da “completamente igual” si Teherán firma un acuerdo que, según dijo, “para ellos no vale nada”.
“Me gusta mucho más nuestra posición actual, con un control casi total del estrecho de Ormuz y su economía en pleno colapso. Simplemente están viviendo lo inevitable”, escribió el mandatario, quien además negó estar tratando de “obligar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones” y se preguntó “¿cuándo se levantará el pueblo iraní para luchar?”.
Mientras tanto, la moneda iraní, el rial, tocó este miércoles un nuevo mínimo histórico, con los cambistas de Teherán ofreciendo 2,20 millones de rials por dólar, un salto del 10% respecto del récord de la semana pasada.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, reforzó la presión económica al asegurar que Washington cortará “todos” los vínculos económicos de la República Islámica con el exterior: “Tanto si empezamos por los vecinos del Golfo, muchos de los cuales mantienen relaciones comerciales con ellos, como si empezamos por países lejanos que les alquilan aviones, no vamos a detenernos”, afirmó en una entrevista con Newsmax.
Bessent mencionó además la amenaza de sanciones contra una sucursal en Emiratos Árabes Unidos del banco Misr, el segundo más grande de Egipto, al que el Tesoro estadounidense considera “un eje financiero fundamental para el régimen” iraní.
Un estrecho que sigue prácticamente cerrado
Pese a las reiteradas afirmaciones de Washington sobre la apertura del estrecho, solo un puñado de buques logra cruzarlo cada día, e Irán continúa atacando embarcaciones con regularidad: este miércoles, la naviera saudita Bahri informó que dos marineros filipinos murieron en un ataque ocurrido el lunes por la noche mientras su buque transitaba la zona. Antes de la guerra, cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo pasaba por esa vía. Un acuerdo de cese el fuego alcanzado en junio se derrumbó rápidamente en medio de nuevos intercambios de ataques ese mismo mes, y Pakistán, en su rol de mediador, viene trabajando para reactivar las negociaciones entre ambos países.




