El Ejército ucraniano anunció este sábado que durante la noche ha atacado la planta de Toliattikauchuk en la región rusa de Samara, donde se produjo un incendio a consecuencia del bombardeo.
La planta en la ciudad de Toliatti se especializa en la producción de caucho sintético y es según las informaciones de su página web, una de las mayores empresas del complejo petroquímico ruso.
Según el Estado mayor del Ejército ucraniano, el caucho sintético allí fabricado se emplea, entre otros fines, para la producción de combustible sólido para misiles tácticos y balísticos.
“Estamos evaluando la dimensión de los daños”, afirmó la institución castrense ucraniana, que agregó que las operaciones contra objetivos de la industria militar enemiga van a continuar.
Las defensas antiaéreas rusas derribaron anoche 230 drones ucranianos, según fuentes oficiales, que informaron también de ataques enemigos en al menos tres regiones con un muerto y varios heridos.

Entretanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, estaría dispuesto a reunirse con el líder ruso, Vladímir Putin, en los márgenes de la cumbre del G20 que se celebrará a mediados de diciembre en Miami (EE. UU.), según dijo desde Canadá en una entrevista con la cadena alemana DW.
Ante la pregunta de si acudiría al encuentro de líderes si Putin fuese invitado, replicó: “por supuesto” y afirmó que es preciso “reunirse, hablar y tomar decisiones”.
“No se trata de palabras. Lo que yo le diga o lo que él quiera decirme no importa... Importan los resultados. Eso es todo”, dijo Zelensky desde la base aérea canadiense North Bay, donde se encontró con pilotos ucranianos que están recibiendo adiestramiento allí.
El presidente ucraniano lleva tiempo reclamando, sin éxito, un encuentro en persona con Putin, al aducir que ciertas cuestiones, como por ejemplo el aspecto territorial, que mantienen bloqueadas las conversaciones de paz, sólo pueden resolverse a nivel de líderes.
Zelensky dijo por otro lado que la reciente visita a Kiev de los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner es “una buena señal”, a pesar de que no arrojó resultados concretos.
Ucrania se encuentra ahora en una posición de mayor fortaleza en el campo de batalla, mientras que Rusia está pagando “un gran precio” por los pequeños avances que sigue realizando en el frente, aseguró, por lo que ahora Kiev se encuentra “en una buena posición” para negociar.

El presidente ucraniano también reiteró la importancia de recibir de sus aliados munición para sus sistemas antimisiles Patriot para poder hacer frente a los ataques rusos.
Rusia produce actualmente unos 140 misiles balísticos al mes, indicó, y, para interceptarlos, en base a los estándares de la OTAN Ucrania necesitaría 280 proyectiles, algo que calificó de imposible en estos momentos.
“Entre nosotros, es un reto tremendo conseguir 100 misiles al mes. Eso es lo que quiero. Quiero tener 100-120 para estos meses difíciles, en especial los meses fríos”, afirmó, emplazando a EE. UU. y a los países europeos a prestar ayuda en este sentido.
(Con información de EFE)

