Sismo en Arequipa: temblor de magnitud 3.6 se registró cerca de Mollendo, según el IGP

Un sismo de magnitud 3.6 se registró durante la noche de este domingo 6 de septiembre de 2026 cerca del distrito de Mollendo, provincia de Islay, región Arequipa, según el reporte difundido por el Instituto Geofísico del Perú (IGP).

De acuerdo con el reporte sísmico IGP/CENSIS/RS 2026-0639, el movimiento telúrico ocurrió a las 7:54:50 p. m. y tuvo una profundidad de 49 kilómetros.

El epicentro fue localizado a 25 kilómetros al suroeste de Mollendo, en la provincia de Islay, región Arequipa. El evento tuvo como coordenadas latitud -17.13 y longitud -72.22. El sismo registró una intensidad de III en Mollendo.

Arequipa registra sismo de magnitud 3.6: conoce la hora, epicentro y profundidad. Captura: X.

Los simulacros del INDECI: para qué sirven y cómo participar

Trabajadores y vehículos despejan las calles durante el II Simulacro Nacional Multipeligro 2026 en Miraflores. (Infobae / Marlon Carrasco)

El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) organiza anualmente los Simulacros Nacionales Multipeligro, ejercicios que ponen a prueba la capacidad de respuesta de la población ante sismos, tsunamis y aluviones. En 2026 se realizaron dos ediciones: la primera el 29 de mayo —en conmemoración del sismo de 1970 en Áncash— y la segunda el 14 de agosto, en recuerdo del terremoto de magnitud 7.9 que afectó Pisco en 2007. El ejercicio se desarrolla en tres momentos: la activación de sirenas o alertas del Sistema de Alerta Sísmica Peruano (SASPe), la permanencia en zonas seguras internas durante los primeros dos minutos y la evacuación hacia puntos de reunión externos con la mochila de emergencia en mano.

Para los hogares, el INDECI recomienda elaborar un Plan Familiar de Emergencia que defina las funciones de cada integrante, establezca un punto de encuentro y mantenga las rutas de salida libres de obstáculos. En centros laborales, la evacuación debe realizarse por escaleras de emergencia, nunca por ascensores, siguiendo las instrucciones de las brigadas. Las alertas de tsunami o aluvión se difunden a través del sistema SISMATE y las sirenas locales, con instrucciones de desplazarse de inmediato hacia zonas altas o alejadas del litoral.

Cómo inspeccionar tu vivienda después de un sismo

Un poblador inspecciona una grieta en la pared de un inmueble en Upahuacho, Ayacucho, tras el sismo de magnitud 7.2 registrado en la provincia de Parinacochas.

Una vez que el movimiento telúrico cesa y se verifica que todos los ocupantes están seguros, el INDECI recomienda realizar una inspección preliminar del inmueble antes de retomar la rutina. Los puntos críticos a revisar son las grietas diagonales en muros estructurales, las fisuras en columnas y el desprendimiento de acabados pesados como cornisas o revestimientos que puedan comprometer la estabilidad del edificio. Las grietas en forma de “X” en paredes o la inclinación visible de columnas son señales de alerta que requieren la evaluación de un ingeniero.

Si se detectan daños estructurales o existe duda sobre la seguridad del inmueble, la recomendación es no ingresar y comunicarse con las autoridades locales o con los equipos de Defensa Civil para solicitar una inspección técnica. Ante réplicas, la población debe alejarse de zonas con riesgo de caída de objetos, evitar el uso de ascensores y mantenerse informada a través de los canales oficiales del IGP y el INDECI.

La mochila de emergencia: qué debe tener y por qué no puede faltar en casa

Una mochila de emergencia reúne agua, alimentos no perecederos, un botiquín, linterna y radio para responder ante sismos y desastres naturales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) recomienda que cada hogar tenga preparada una mochila de emergencia diseñada para cubrir las necesidades básicas durante las primeras 24 horas posteriores a un desastre. El peso total no debe superar los 8 kilos y debe contar con bolsillos internos, laterales y frontales para facilitar el acceso rápido durante una evacuación. La mochila debe estar ubicada en un lugar accesible y cercano a la ruta de salida, y todos los integrantes del hogar deben conocer su contenido y ubicación.

El contenido recomendado incluye agua embotellada, alimentos no perecibles como barras de cereal, enlatados y chocolate, un botiquín de primeros auxilios con alcohol, gasas, vendas y medicamentos para enfermedades crónicas, artículos de higiene personal, ropa de abrigo, linterna a pilas, radio portátil, silbato, dinero en efectivo preferentemente en monedas, y una agenda con contactos de emergencia. Para hogares con bebés, adultos mayores o mascotas, el INDECI recomienda incorporar artículos específicos como pañales, medicamentos prescritos y comida para animales. Los productos con fecha de vencimiento deben revisarse y renovarse de forma periódica.

Cuándo el DHN descarta —o activa— una alerta de tsunami

No todo sismo marino genera un tsunami. La Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN) de la Marina de Guerra del Perú evalúa tres condiciones para determinar si existe riesgo de maremoto: que el epicentro se ubique en el mar o cerca de la línea de costa, que la magnitud sea igual o superior a 7.0 Mw y que la profundidad del foco sea menor a 60 kilómetros. Si el sismo no cumple alguna de estas tres condiciones, el riesgo de tsunami se descarta de inmediato.

El sistema opera a través del Centro Nacional de Alerta de Tsunamis (CNAT), que recibe los parámetros sísmicos del IGP y los evalúa en tiempo real. Si el riesgo se confirma, el CNAT emite un boletín de alerta —que ordena prepararse para evacuar— o de alarma —que ordena evacuar de inmediato— hacia zonas altas. En caso de un tsunami de origen cercano, como el de 1746 que impactó el Callao apenas 24 minutos después del sismo, el tiempo disponible para la evacuación es de entre 15 y 20 minutos.

La escala de Mercalli: qué significa cada grado que aparece en los reportes

La escala de Mercalli Modificada (MM) es la herramienta que el IGP utiliza para describir los efectos de un sismo en la superficie, y va del grado I al XII. Los grados I y II corresponden a movimientos imperceptibles o detectables solo por personas en reposo en pisos altos. El grado III implica una vibración leve perceptible en el interior de edificios, similar al paso de un camión pequeño. El grado IV lo sienten la mayoría de personas dentro de inmuebles, con ruido en paredes y movimiento de puertas y ventanas.

A partir del grado V, el movimiento se percibe en toda una zona, pueden romperse vidrios y caer objetos inestables. El grado VII dificulta mantenerse de pie y puede causar daños en estructuras mal construidas. Los grados VIII y IX implican derrumbes parciales y daños severos en edificaciones ordinarias. Los grados X, XI y XII corresponden a destrucción masiva e, en el caso extremo, a la destrucción total con objetos que saltan al aire. La mayoría de los sismos registrados a diario en Perú se ubican entre los grados II y III, sin reporte de daños.

Cómo leer un reporte del IGP: magnitud, intensidad y profundidad no son lo mismo

Cada vez que ocurre un sismo en Perú, el Instituto Geofísico del Perú (IGP) publica un reporte con parámetros técnicos que pueden resultar confusos para el público general. La magnitud mide la energía total liberada en el foco del sismo y se expresa en una escala logarítmica: un sismo de M5.0 libera aproximadamente 32 veces más energía que uno de M4.0. La profundidad indica a cuántos kilómetros bajo la superficie ocurrió la ruptura. La intensidad, expresada en la escala de Mercalli Modificada, mide los efectos reales del movimiento en un lugar específico y puede variar según el tipo de suelo y la distancia al epicentro.

El sismólogo Luis Dorbath demostró en los años 90 que un sismo de M8.0 a 250 km de distancia puede sacudir el suelo con la misma intensidad que uno de M5.0 a apenas 10 km. Esto explica por qué la magnitud sola no determina el nivel de daño. El IGP también utiliza acelerómetros para medir el movimiento real del suelo, dato que complementa la escala de Mercalli y permite a los ingenieros evaluar el riesgo estructural con mayor precisión.

Sismo superficial, intermedio o profundo: así cambia el impacto en la población

El IGP clasifica los sismos en tres categorías según la profundidad de su foco: superficiales (menos de 60 km), intermedios (entre 61 y 300 km) y profundos (más de 300 km). Los sismos superficiales son los más destructivos porque la energía liberada tiene menos distancia para disiparse antes de alcanzar la superficie. Son los responsables de los mayores daños históricos en la zona costera peruana y pueden alcanzar magnitudes de hasta M8.5.

Los sismos de foco intermedio, frecuentes en el sur del Perú, tienen menor capacidad de generar daños estructurales directos, aunque pueden percibirse en áreas extensas. Los profundos, que ocurren principalmente en la frontera con Brasil y Bolivia, rara vez se sienten en superficie y los daños que producen se asocian principalmente a efectos secundarios como la licuación de suelos. La profundidad del foco es uno de los primeros datos que el CENSIS publica en cada reporte sísmico precisamente porque determina el nivel de riesgo real para la población.

Lima y Callao: 280 años de silencio sísmico que preocupan a los expertos

Desde el terremoto del 28 de octubre de 1746, estimado entre magnitud 8.8 y 9.0, la costa central del Perú no ha registrado un evento sísmico de similar envergadura. Para los especialistas, esta calma no es una buena señal. Hernando Tavera, presidente ejecutivo del IGP, advirtió que la acumulación de energía entre las placas tectónicas aumenta con los años y “podría desencadenar un sismo de magnitud superior a 8”.

El sismólogo César Jiménez, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, precisó que los terremotos ocurridos en la zona central desde 1746 solo habrían liberado el 20% de la energía acumulada, lo que significa que el 80% restante permanece almacenado.

El IGP identificó frente a la costa de Lima una zona de acoplamiento sísmico de más de 350 kilómetros de extensión cuya ruptura podría generar un terremoto comparable al de 1746. Las zonas de mayor vulnerabilidad señaladas por los expertos incluyen Ventanilla, Callao, La Punta, Villa El Salvador y Chorrillos, distritos con suelos arenosos que amplifican las ondas sísmicas.

Lima y el Callao vivieron su noche más oscura el 28 de octubre de 1746, cuando un sismo y un tsunami devastaron ambas ciudades y segaron miles de vidas. (Imagen Generada por IA)

¿Por qué Perú tiembla tanto? La respuesta está bajo el océano

Perú se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad tectónica del planeta. El contacto entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana genera una fricción constante que acumula energía en el subsuelo y la libera en forma de movimientos telúricos de manera frecuente. Este proceso de convergencia de placas es también el responsable del levantamiento de la Cordillera de los Andes.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP) registra esta actividad de forma permanente a través de su red de sensores y la reporta mediante el Centro Sismológico Nacional (CENSIS). Los reportes incluyen datos como magnitud, profundidad, coordenadas e intensidad en la escala de Mercalli Modificada, que permiten a las autoridades y a la población evaluar el alcance de cada evento.

Una infografía explica cómo la subducción de la Placa de Nazca bajo la Sudamericana causa los frecuentes sismos y la formación de los Andes en Perú. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Evaluación estructural básica tras un movimiento telúrico

Una vez finalizado el movimiento sísmico y verificada la seguridad de los ocupantes, se debe realizar una inspección preliminar del inmueble antes de retomar la rutina habitual. Es crucial observar si existen grietas diagonales en muros estructurales, fisuras en columnas o desprendimiento de acabados pesados que comprometan la estabilidad de la construcción. Ante la sospecha de daños severos, la indicación de Defensa Civil es evacuar la edificación inmediatamente y solicitar la revisión técnica de profesionales calificados antes de volver a habitar el espacio.

Comunicación responsable y uso de mensajes de texto

Posterior a un temblor de consideración, la infraestructura de telecomunicaciones suele experimentar altos niveles de congestión debido a las llamadas simultáneas. Para mantener la conectividad y permitir que las líneas sigan operativas para las centrales de respuesta médica y rescate, se debe priorizar el envío de mensajes de texto SMS o el uso de plataformas de mensajería instantánea por internet. Comunicarse brevemente para confirmar el estado de salud familiar evita el colapso del sistema y facilita la labor de las instituciones de primera respuesta.

Acciones preventivas durante la ocurrencia de un temblor

Conservar la calma durante la manifestación de un movimiento sísmico constituye la regla de oro para evitar accidentes por pánico. La recomendación técnica indica ubicarse en zonas de seguridad interna, tales como junto a columnas estructurales o debajo de mesas resistentes, alejándose de ventanas, espejos y muebles propensos a colapsar. Si la persona se encuentra en un edificio de varios pisos, debe evitar el uso de ascensores y postergar la salida por las escaleras hasta que el movimiento principal haya cesado por completo, previniendo caídas o tropiezos masivos.

Plan de emergencia familiar y asignación de roles

La preparación ante un desastre natural comienza en el hogar mediante la elaboración de un plan de emergencia familiar. Este documento interno permite identificar los puntos más seguros de la estructura, así como definir las rutas de evacuación más eficientes y libres de obstáculos. Es indispensable que todos los integrantes de la vivienda conozcan sus responsabilidades específicas, desde cortar el suministro de gas y luz hasta asistir a niños o adultos mayores. Establecer un punto de encuentro fuera del inmueble garantiza una reunión rápida y ordenada tras la evacuación.

El silencio sísmico y la acumulación de energía tectónica

El concepto de silencio sísmico hace referencia a aquellos periodos prolongados en los que una zona con antecedentes telúricos no registra eventos de gran magnitud. Lejos de representar un motivo de tranquilidad, este fenómeno indica que la energía generada por el rozamiento de las placas tectónicas se sigue acumulando sin ser liberada. Los especialistas e investigadores del Instituto Geofísico del Perú (IGP) advierten que a mayor tiempo transcurrido sin un terremoto de escala considerable, se incrementa la probabilidad de que ocurra un evento de gran impacto en la costa central del país.

El Cinturón de Fuego del Pacífico y la realidad telúrica peruana

El territorio peruano se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. Esta franja geográfica concentra cerca del noventa por ciento de los terremotos del mundo debido al constante choque entre placas tectónicas. En el caso del Perú, la interacción entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana genera una acumulación continua de energía. Entender esta condición estructural resulta fundamental para asumir que la actividad sísmica es un proceso natural e inevitable en el país.

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¿Por qué Perú es un país sísmico?

Perú se ubica sobre el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas de mayor actividad tectónica en el mundo. La interacción entre la Placa de Nazca y la Placa Sudamericana origina constantes movimientos que, en ocasiones, alcanzan magnitudes destructivas. Los especialistas del IGP explicaron en Radio Nacional que la subducción de la placa oceánica bajo el continente genera acumulación de energía, la cual se libera en forma de sismos.

Esta característica geológica ha marcado la historia del país. Los principales eventos sísmicos registrados en el territorio han causado daños materiales y pérdidas humanas a lo largo de los siglos. El conocimiento de esta realidad impulsa campañas permanentes de información y simulacros nacionales de evacuación.

Un edificio de varios pisos con luces encendidas muestra ondas sísmicas que ilustran el concepto de alerta y prevención. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cuántos años de silencio sísmico tiene Lima y el Callao?

Expertos del IGP y del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas afirman que Lima y el Callao acumulan más de 270 años de silencio sísmico respecto a un gran terremoto. El último evento de magnitud significativa se remonta a 1746, cuando un sismo devastó la ciudad y generó un tsunami que afectó buena parte de la costa central. Desde entonces, la región no ha experimentado un movimiento de igual magnitud.

La acumulación de energía en la zona de subducción, según los científicos, incrementa el riesgo de un nuevo gran sismo. Este periodo de silencio refuerza la necesidad de preparación ciudadana, así como la revisión constante de las normas de construcción y la infraestructura crítica en la capital y sus alrededores.

Un sismógrafo profesional del Instituto Geofísico del Perú (IGP) registra un período de calma sísmica, con su aguja en reposo sobre el papel milimetrado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Información útil para enfrentar un sismo en Perú

Ante la posibilidad de un sismo importante, las autoridades y expertos recomiendan a la población mantener la calma y actuar con rapidez. Entre las recomendaciones clave destacan:

  • Identificar zonas seguras dentro de la vivienda, lejos de ventanas, espejos y objetos que puedan caer.
  • Establecer rutas de evacuación y puntos de encuentro familiares.
  • Participar en simulacros nacionales de sismos organizados por INDECI.
  • Revisar periódicamente la estructura de la vivienda, especialmente si se encuentra en zonas antiguas o vulnerables.
Durante la mañana, el Indeci instaló en la zona un vehículo simulador que permitió a los asistentes vivir, de forma controlada, la experiencia de un sismo de gran magnitud. Foto: TV Perú

Mochila de emergencia: ¿qué debe contener?

La mochila de emergencia es un elemento fundamental en la estrategia de preparación. Las autoridades recomiendan que cada hogar cuente con una mochila lista para cada integrante de la familia, con suministros suficientes para al menos 48 horas. El contenido sugerido incluye:

  • Agua potable (2 litros por persona por día).
  • Alimentos no perecibles (barritas energéticas, enlatados, galletas).
  • Linterna y baterías de repuesto.
  • Botiquín de primeros auxilios con medicamentos básicos y personales.
  • Documentos personales en una bolsa hermética.
  • Radio portátil con pilas.
  • Ropa de abrigo y manta ligera.
  • Mascarillas y alcohol en gel.
  • Silbato y cuaderno con números de emergencia.
Un kit de emergencia familiar muestra una mochila abierta con elementos esenciales para la preparación ante eventualidades. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué hacer si vivo en un departamento de piso elevado durante un sismo fuerte?

Quienes residen en edificios de varios pisos deben tomar precauciones específicas. El IGP sugiere permanecer en el interior de la vivienda durante el movimiento y no utilizar ascensores. Las recomendaciones incluyen:

  • Alejarse de ventanas y objetos que puedan caer.
  • Protegerse bajo una mesa sólida o junto a una columna estructural.
  • Esperar a que termine el movimiento antes de evacuar, verificando la seguridad de las escaleras.
  • Mantener la calma y seguir las indicaciones del personal de seguridad del edificio, si lo hubiera.
Participantes de un simulacro de evacuación practican las rutas de salida en un edificio residencial moderno de una ciudad peruana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Acciones después de un sismo

Al finalizar el movimiento sísmico, es fundamental realizar una evaluación rápida del entorno. Las autoridades aconsejan:

  • Revisar si hay daños estructurales en la vivienda.
  • Cortar el suministro eléctrico y de gas si se detectan fugas o desperfectos.
  • Comunicarse con familiares y autoridades mediante mensajes de texto para evitar la saturación de las líneas telefónicas.
  • Prestar atención a las réplicas que suelen seguir a un sismo de magnitud considerable.
Cientos de personas evacuan edificios en una ciudad peruana durante un simulacro sísmico, supervisados por brigadistas y con la bandera del Instituto Geofísico del Perú (IGP) en primer plano, reforzando la cultura de prevención. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué medidas existen para reforzar la seguridad en Lima?

Los municipios y el Gobierno central impulsan programas de revisión y reforzamiento de escuelas, hospitales y edificios públicos. Además, promueven la actualización de los códigos de construcción para incorporar tecnologías antisísmicas. Entre las acciones destacadas:

  • Inspección periódica de estructuras críticas y obras en zonas de alto riesgo.
  • Capacitaciones dirigidas a brigadas comunitarias.
  • Incentivos para la construcción de viviendas seguras.
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Consejos prácticos para la familia peruana

La preparación familiar puede marcar la diferencia en una emergencia. Las principales sugerencias de los especialistas incluyen:

  • Conversar abiertamente sobre los riesgos sísmicos y definir roles dentro del hogar.
  • Mantener la mochila de emergencia en un lugar accesible.
  • Practicar rutas de evacuación y puntos de encuentro fuera de la vivienda.
  • Enseñar a los niños cómo actuar en caso de sismo, sin alarmarlos.

La reciente experiencia en Lima, relatada ampliamente en Radio Nacional, demuestra la necesidad de fortalecer la cultura de prevención. La seguridad ante terremotos depende tanto de la infraestructura como de la preparación individual y colectiva.

Una familia en un hogar peruano se resguarda junto a una columna durante un simulacro de sismo, con una mochila de emergencia en primer plano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Detalles de los sismos registrados

El sismo de mayor magnitud ocurrió a las 10:15 al sureste de Tacna, con una magnitud de 4.1 y una profundidad de 134 kilómetros. Este movimiento fue sentido con intensidad II-III en la ciudad de Tacna, sin reportes de afectaciones.

Horas más tarde, un evento de magnitud 3.5 se registró a 14 kilómetros al noroeste de Aguaytía, en la región Ucayali. Este sismo, con una profundidad de 15 kilómetros, también alcanzó intensidad II-III en la zona.

Una densa nube de polvo asciende sobre un cerro en la provincia de Chupaca, Junín, tras un sismo de magnitud 5.0. (Foto: Facebook)

Por la noche, un sismo de 3.9 grados se localizó a 23 kilómetros al oeste de Locumba, en la región de Jorge Basadre (Tacna), con una profundidad de 15 kilómetros y una intensidad III. Minutos después, a las 21:02, se reportó otro sismo de magnitud 3.8 a 22 kilómetros al sur de Chupaca, Junín, con una profundidad de 10 kilómetros e intensidad III.

También el IGP reportó un sismo de magnitud 4.3 a las 23:05:39, con una profundidad de 11 kilómetros. El epicentro se localizó a 19 kilómetros al sur de Chupaca, en la región Junín, a una latitud de -12.22 y longitud de -75.35. El movimiento telúrico registró una intensidad III en Chupaca

Las autoridades mantienen el monitoreo constante y recomiendan a la población seguir las indicaciones de defensa civil ante posibles réplicas o nuevos eventos sísmicos.