Una bomba de gran potencia explotó este viernes en una mezquita ubicada cerca de un edificio que alberga oficinas policiales en el noroeste de Pakistán, y dejó al menos 16 muertos y 50 heridos, según informaron funcionarios de la policía y de rescate.
Bilal Faizi, un alto funcionario de rescate, señaló que el ataque ocurrió en Kohat, un distrito de la provincia de Jyber Pajtunjuá que limita con Afganistán.
La mayoría de los heridos eran fieles que se encontraban en el lugar de culto, indicó Faizi. Médicos y autoridades del hospital advirtieron que algunos de los afectados se encontraban en estado crítico, lo que genera temores de que el número de víctimas pueda aumentar.
Zulfiqar Hameed, jefe de policía provincial, afirmó que un atacante aparentemente embistió la mezquita con un vehículo cargado con explosivos, aunque los efectivos continuaban investigando al momento de los primeros informes.

Al menos dos hombres armados intentaron ingresar al complejo policial
Al menos dos hombres armados intentaron además irrumpir en el complejo policial y se enfrentaron a tiros con los agentes, según informó la policía local.
Las víctimas fueron trasladadas a un hospital cercano, donde las autoridades declararon una emergencia sanitaria para atender el ingreso masivo de heridos. El impacto de la explosión fue tan intenso que dañó gravemente tiendas y viviendas aledañas.
El primer ministro Shehbaz Sharif condenó el ataque y expresó su pesar por las víctimas en un comunicado emitido por su oficina. El mandatario instruyó a las autoridades a intensificar las operaciones de rescate, brindar atención médica a los heridos y asistir a los damnificados.

El ataque se produjo un día después de otro atentado que mató a seis soldados
El ataque ocurrió un día después de que una bomba al costado de la ruta alcanzara un convoy de fuerzas de seguridad en el distrito noroccidental de Hangu y matara a seis soldados. El mismo jueves, tropas gubernamentales realizaron operativos en distintas zonas y abatieron a 10 militantes presuntamente vinculados a los talibanes pakistaníes, según informaron el Ejército y la policía local.
Los talibanes pakistaníes han intensificado sus ataques contra policías y civiles en los últimos años. En 2023, un atentado suicida cobró la vida de 101 personas en el interior de una mezquita en Peshawar, capital de la provincia de Jyber Pajtunjuá.
El grupo es distinto, aunque aliado, de los talibanes afganos, que retomaron el poder en 2021. Pakistán acusa con frecuencia a Kabul de dar refugio al TTP y de tolerar los ataques transfronterizos. El gobierno afgano ha rechazado dichas acusaciones.




