Hace exactamente 57 años, un 26 de septiembre de 1969, The Beatles ponían en las bateas de las disquerías del Reino Unido Abbey Road, el undécimo y último álbum grabado de su carrera. Lo que el mundo recibía ese día era el epílogo de una historia construida entre tensiones creativas, accidentes de tránsito y seis disparos de cámara sobre una calle londinense.
A comienzos de 1969, George Martin no esperaba volver a producir a The Beatles. La experiencia del álbum Blanco lo había dejado afuera. Pero una llamada de Paul McCartney cambió el panorama. “Vamos a hacer otro disco. ¿Quieres producirlo?”, le dijo. La respuesta fue condicional: “Solo si me dejan hacerlo como antes”. McCartney aceptó. “¿John incluido?”, insistió Martin. “Sí, de verdad”, cerró el bajista, según recoge el sitio especializado Tone Deaf.
Venían de meses turbulentos por las sesiones Get Back, donde la banda había estado a punto de implosionar ante las cámaras. Ringo Starr, George Harrison, McCartney y Martin describieron las sesiones de Abbey Road con palabras como “positivas” y “musicales”. Harrison lo sintetizó: “Volvimos a tocar como músicos”.

Las primeras sesiones tuvieron lugar el 22 de febrero de 1969 en los Trident Studios de Londres, con Billy Preston en el órgano Hammond. El trabajo quedó interrumpido por compromisos de Starr con el rodaje de The Magic Christian. El corazón del disco se forjó recién a partir del 1 de julio, cuando Martin tomó el mando del Estudio Dos de los EMI Studios en la calle Abbey Road.
Ese mismo día, John Lennon sufrió un accidente automovilístico en Golspie, Escocia. Llegó al estudio días después y ordenó instalar una cama para que Yoko Ono, con reposo médico, pudiera observar las sesiones desde allí.
La disputa por el medley del lado B
Ningún aspecto del disco concentró tantas fricciones como la decisión de construir el lado B como un medley de 16 minutos. McCartney y Martin lo concibieron como una suite de canciones inconclusas y fragmentos ensamblados, a la que internamente llamaron “The Long One”. Lennon quería pistas individuales y directas.

“John siempre fue un teddy boy. Era un rocanrolero y quería pistas separadas. Así que llegamos a un acuerdo”, declaró Martin en The Complete Beatles Recording Sessions, el libro del historiador musical británico Mark Lewisohn. El compromiso funcionó solo a medias: años después, Lennon calificó la cara B como “basura… retazos de canciones unidas”.
La génesis de “Because” condensa esa tensión: Lennon escuchó a Ono tocar la Sonata al claro de luna de Beethoven y le pidió que interpretara los acordes al revés. Alrededor de esa inversión escribió la canción.
Durante la sesión del 30 de julio, McCartney descartó esa pequeña canción del medley: “No me gusta. Tírala”, según relató el técnico de sonido John Kurlander en The Complete Beatles Recording Session de Lewisohn. El técnico, sin embargo, tenía instrucciones de no desechar ninguna grabación. Recortó la cinta y la pegó al final de la secuencia con 20 segundos de cinta guía delante. Al día siguiente, en Apple Records, la masterización la incluyó al final del disco.

Cuando McCartney recibió esa versión, la sorpresa le pareció bien. La mezcla improvisada de aquella noche es la que quedó en el vinilo, razón por la que la canción comienza con un acorde que pertenece al final de “Mean Mr. Mustard”.
Seis fotografías y una tapa sin nombre
El 8 de agosto de 1969, el fotógrafo Iain Macmillan subió a una escalera de mano en el centro de la calle mientras un policía detenía el tránsito. Tomó seis fotografías. La elegida, la número cinco, fue la única en que las piernas de los cuatro formaban una “V” perfecta e invertida.
El álbum no siempre se llamó Abbey Road. Su título de trabajo fue Everest, en referencia a la marca de cigarrillos que fumaba el ingeniero Geoff Emerick. El plan llegó a contemplar un viaje a Nepal para fotografiar la montaña.

Los Beatles rechazaron la idea; McCartney propuso entonces fotografiar el cruce peatonal frente al estudio. El diseñador John Kosh tomó la decisión más audaz: eliminar el nombre de la banda y el título del disco de la tapa. EMI protestó. Kosh respondió que The Beatles eran la banda más famosa del mundo.
La última sesión y el fin de la banda
El 19 de agosto, Harrison aplicó una sobreimpresión de sintetizador Moog a “Here Comes The Sun”. Esa fue la última grabación. La secuencia final del disco se ordenó al día siguiente: el 20 de agosto de 1969 fue la última vez que los cuatro Beatles coincidieron en un estudio al mismo tiempo.
Abbey Road salió en el Reino Unido el 26 de septiembre y en Estados Unidos el 1 de octubre, bajo el sello Apple Records. Llegó al número uno en ambos países y permaneció once semanas en esa posición en la lista estadounidense.
Lennon comunicó su decisión de abandonar la banda el 20 de septiembre, en una reunión en las oficinas de Apple Corps en Londres, aunque la noticia no se hizo pública hasta la renuncia formal de McCartney, al año siguiente, con la publicación de Let It Be.


