Romina Onieva estaba almorzando con su mamá y su hermana cuando recibió un llamado terrible. Era domingo; 22 de febrero de 2022. Del otro lado de la línea le avisaron que su hermano Cristian había muerto en un brutal choque en General Belgrano en el que otras cuatro personas también habían fallecido. “No sale nunca de nuestra mente ese día”, recordó.

Cristian Adrián Onieva tenía 46 años y viajaba en un Renault Clio junto a Guillermo Sebastián Martínez, su pareja Ruth de los Ángeles Figueroa y los hijos de ella: Felipe, de 2 años, y Agustina, de 4. Los cinco, que viajaban desde Moreno hacia Ayacucho para festejar un cumpleaños, murieron en el acto después de que una Toyota Hilux SW4 se cruzara de carril y los embistiera de frente.

Ahora, después de años de idas y vueltas judiciales, el acusado se sentará finalmente en el banquillo de los acusados. El juicio oral contra el empresario Eduardo Owen Cavanagh comenzará el miércoles 16 de septiembre y continuará el 17, en dos jornadas que incluirán testigos y peritos.

“Pasaron muchos años, pero es como si hubiese sido ayer”, contó Romina en diálogo con TN. El recuerdo de ese día permanece intacto: recibir la llamada, viajar hasta el lugar del choque, encontrar el auto completamente destruido y tener que buscar documentación entre los restos.

La Toyota Hilux SW4 que era manejada por Eduardo Owen Cavanagh. (Foto: gentileza Romina Onieva).
La Toyota Hilux SW4 que era manejada por Eduardo Owen Cavanagh. (Foto: gentileza Romina Onieva).

El primer día del debate estará destinado principalmente a los testigos. Declararán cuatro personas que viajaban en el auto que iba delante del Clio y que, después del impacto, se bajaron para intentar ayudar a las víctimas. También habrá familiares y amigos.

El 17 de septiembre será el turno de los peritos y, de acuerdo a lo que les informaron a las familias, está previsto que con esas declaraciones se cierre el debate.

Cavanagh, que nunca estuvo detenido, llega al juicio en libertad. Después del choque, él y sus dos hijos, que viajaban en la camioneta, fueron trasladados a un hospital de General Belgrano por las lesiones que sufrieron.

El empresario está acusado de homicidio culposo agravado por la conducción de un vehículo automotor y por la cantidad de víctimas.

Así quedó el Renault Clio en el que viajaban las víctimas. (Foto: gentileza Romina Onieva).
Así quedó el Renault Clio en el que viajaban las víctimas. (Foto: gentileza Romina Onieva).

Las pericias determinaron que la camioneta circulaba, como mínimo, a 71 km/h y que realizó una maniobra previa a perder el control y cruzarse de carril. Los análisis realizados después del choque dieron negativo en alcohol y drogas.

Un juicio que estuvo por suspenderse

Las familias habían llegado a la instancia de juicio en 2024. Sin embargo, apenas tres días antes del inicio previsto del debate, el fiscal de entonces acordó con la defensa un juicio abreviado que contemplaba tres años de prisión en suspenso y seis años de inhabilitación para conducir.

Los familiares se opusieron y el juez rechazó el acuerdo. Desde entonces, la causa pasó por distintas instancias judiciales a raíz de las apelaciones de la defensa. “Pusieron palos en la rueda”, indicó Romina. El fiscal que intervendrá ahora, y que también representa a la familia, es Juan Manuel Dávila.

Las cruces de las víctimas en el lugar donde ocurrió la tragedia. (Foto: gentileza Romina Onieva).
Las cruces de las víctimas en el lugar donde ocurrió la tragedia. (Foto: gentileza Romina Onieva).

Será la primera vez que las familiares estarán cara a cara con Cavanagh durante un juicio. “Lo vimos una vez en un Zoom. Dijo que pedía disculpas por lo sucedido, nada más”, recordó Romina. Según su relato, desde entonces nunca hubo un contacto directo con las familias ni un pedido de disculpas personal por parte del acusado.

“Nunca nos dio cuenta de que se arrepintió. No vimos un grado de arrepentimiento”, afirmó. Y siguió: “Puede seguir manejando, nadie le sacó el registro. Sigue con su vida normal, sigue yendo a lugares y disfrutando”.

Mientras tanto, el dolor para la familia sigue latente. “Recibir esa llamada, porque la recibí yo, es lo que uno nunca quiere escuchar. No sale nunca de nuestra mente. Todas las familias estamos en ese día, hasta que no cerremos”, expresó Romina.