Paul Lister, un empresario británico, compró en 2003 una enorme estancia de 9300 hectáreas ubicada en las Tierras Altas de Escocia. El terreno, que había sido utilizado para la caza de ciervos y la pesca, atravesó una impactante transformación y recuperó parte de sus ecosistemas.
Varios años después de adquirir la estancia, Lister impulsó un proyecto de restauración en el que plantó árboles oriundos de la zona, recuperó turberas y controló la cantidad de ciervos para permitir que los bosques se regeneraran.
Plantaron 1 millón de árboles para recuperar una estancia de 9.300 hectáreas
El trabajo más importante empezó en 2009, cuando se puso en marcha un programa de reforestación de grandes zonas de la propiedad. Desde aquel entonces, se plantaron 1 millón de árboles nativos, como pinos silvestres, serbales y sauces.

Al mismo tiempo, se trabaja para recuperar más de 220 hectáreas de turberas. Según NatureScot, una evaluación realizada en 2023 determinó que una zona de antiguo bosque de pino caledonio había regresado a una condición favorable tras la restauración.
Con esta iniciativa, Lister busca reconstruir progresivamente un paisaje que fue afectado durante décadas por el sobrepastoreo, que provocó la pérdida de buena parte de la vegetación.
La especie que regresó 10 años después de la compra
Más allá de recuperar los bosques, el proyecto buscó devolver distintos animales nativos que habían desaparecido de la zona. Entre ellos, destaca la ardilla roja, una especie que no estaba presente en Alladale cuando comenzó el proceso de restauración.
Diez años después de que Lister adquiriera la propiedad, en 2013, se liberaron 36 ardillas rojas en Alladale y otras estancias cercanas, mediante un proyecto realizado en conjunto con la Roy Dennis Wildlife Foundation.
A partir de ese momento, los animales lograron reproducirse y expandirse de manera natural hacia distintos sectores. En la actualidad, pueden observarse en libertad dentro de la reserva.

De esta manera, más de dos décadas después de la compra de la propiedad, Alladale pasó de ser una estancia tradicional dedicada a la caza y el pastoreo a convertirse en un área de recuperación de bosques y especies nativas.



