
Una reciente actualización de Windows 11 ha causado molestias entre numerosos usuarios al modificar sin previo aviso la personalización del cursor del ratón, generando que desaparezca de la pantalla.
Microsoft ha reconocido oficialmente el problema y ya trabaja en una solución. Aunque hasta el momento no existe un parche definitivo, sí existe una forma de evitar el problema.
El incidente no afecta a todos los equipos, pero sí ha impactado a quienes dependen de la personalización para trabajar o jugar, especialmente en sistemas con pantallas de alta resolución.
Cuál es el error con el cursor en Windows 11
El error surge tras instalar la actualización KB5120998 en equipos con Windows 11. Según las notas oficiales de Microsoft y reportes de usuarios recogidos por medios especializados, la configuración de personalización del cursor se restablece a ciertos ajustes estándar nada más aplicar el parche.

Esto incluye la sustitución de cursores de alto DPI por punteros blancos de mayor tamaño y la reversión de animaciones personalizadas a su comportamiento estándar.
Para muchos, este no es simplemente un detalle menor. La personalización del cursor suele ser crucial para quienes tienen problemas de visión, requieren mayor visibilidad en pantallas de alta densidad o están acostumbrados a un diseño específico para tareas como videojuegos o edición gráfica.
La frustración aumenta porque, incluso después de intentar restaurar manualmente la configuración anterior, Windows vuelve a modificar los parámetros tras cada reinicio.
La situación se complica para algunos usuarios, ya que sus preferencias para el cursor no se guardan por mucho que intenten modificarlas desde el panel de configuración.

En algunos casos, se han detectado problemas adicionales, como cambios en el fondo de pantalla, aunque este último síntoma todavía no ha sido reconocido oficialmente por Microsoft.
Por qué se produce este fallo en Windows 11
Microsoft describe el problema como una serie de regresiones en la apariencia y animaciones del puntero, con cambios intermitentes y dificultades persistentes para restaurar las preferencias. El fallo no parece estar ligado a un único modelo de ordenador, sino a determinadas configuraciones de hardware o escalado de pantalla, aunque esto último aún no se ha confirmado con precisión.
La causa profunda está en la interacción entre la actualización KB5120998 y los sistemas de personalización de Windows 11. Tras instalar el parche, el sistema fuerza la adopción de los valores predeterminados para el puntero y sus animaciones, ignorando los cambios hechos por el usuario.
La compañía de Redmond ha pedido a quienes sufran el error que envíen un reporte a través de Feedback Hub, lo que indica que el fenómeno es más complejo de lo que parecía inicialmente.

Cómo evitar el fallo del cursor en Windows 11
Ante la falta de un parche correctivo definitivo, las recomendación es que si todavía no has instalado la versión KB5120998, lo más sencillo es evitar hacerlo hasta que Microsoft publique una solución.
Al ser una actualización opcional y no un parche de seguridad, su eliminación no deja el equipo expuesto a vulnerabilidades críticas, por lo que no es imprescindible instalarla para proteger el sistema.
Para quienes ya la instalaron y sufren el error con el cursor, la opción más efectiva es desinstalar la actualización. El procedimiento es sencillo: desde el menú de Configuración, hay que acceder a Windows Update, luego al historial de actualizaciones y finalmente buscar la opción para desinstalar paquetes recientes.
Tras eliminar el parchi y reiniciar el equipo, lo habitual es que la personalización del cursor vuelva al estado en que estaba antes del fallo. Se recomienda revisar y restaurar manualmente los ajustes antes de retomar el uso habitual del equipo, por si algún parámetro quedó sin aplicar.