
Las ratas invasoras están alterando los arrecifes de coral al reducir las poblaciones de aves marinas en islas del archipiélago de Chagos, en el océano Índico. El estudio comparó ecosistemas cercanos a sitios con roedores y sin ellos para medir cómo cambia la vida oceánica.
La investigación analizó qué ocurre en la región cuando disminuyen las colonias de aves, que se alimentan en alta mar y luego regresan a anidar en las islas.
Sus excrementos, conocidos como guano, se lavan hacia el mar y actúan como fertilizante para los ecosistemas costeros. Cuando los roedores se establecen en esos territorios, comen huevos, crías y, en algunos casos, pájaros adultos, lo que reduce ese aporte natural.
El trabajo publicado en la revista Ecology mostró que la pérdida de nutrientes no afecta de la misma manera a todos los organismos del arrecife. En lugar de provocar una caída uniforme, genera cambios y puede determinar qué especies logran imponerse en la base de la cadena alimentaria.
Las ratas alteran el equilibrio del arrecife

El trabajo fue liderado por Laura-Li Jeannot, investigadora doctoral de la Universidad de Lancaster. El equipo comparó arrecifes ubicados junto a islas libres de especies invasoras con otros próximos a territorios infestados y uno de los datos centrales fue que la densidad de aves marinas resultó 760 veces mayor en las regiones sin roedores.
Esa diferencia tiene consecuencias directas sobre el mar cercano. Sin aves que aniden en grandes cantidades, el flujo de aporte nutritivo hacia el arrecife se reduce, y ese cambio modifica la composición de la llamada criptofauna, el conjunto de pequeños animales que viven en el fondo del arrecife y suelen pasar desapercibidos.
Según explicó Jeannot, “contrariamente a lo que esperábamos, las condiciones de baja disponibilidad de nutrientes que crean las ratas no afectan negativamente a todos los organismos del arrecife”. La investigadora agregó que “los impactos de la pérdida de nutrientes no son uniformes. Hay ganadores y perdedores”.
Más nutrientes, más peces diminutos

En los arrecifes cercanos a territorios insulares sin ratas, los peces diminutos que viven en el fondo, como gobios y los de 3 aletas, registraron una masa total superior a la de los diminutos invertebrados con los que comparten espacio.
Los datos del estudio indican que, en esos ambientes enriquecidos por nutrientes, la biomasa de los peces criptobentónicos fue aproximadamente el doble. Además, la productividad de depredadores de mayor tamaño que se alimentan de ellos aumentó cerca de 10 veces.
La explicación que plantea el estudio está vinculada a la velocidad con que estos peces crecen y se reproducen. Ese ritmo exige un suministro constante de sustancias nutritivas, algo que puede darse en ambientes fertilizados por aves marinas, pero no en aquellos cercanos a superficies insulares donde las colonias fueron reducidas.
Esta relación entre pájaros y arrecifes ya había aparecido en otra investigación publicada en Science Advances, que analizó cómo los nutrientes transportados por esas colonias pueden influir en la recuperación de los corales tras eventos extremos de calor.
Según ese trabajo, los corales ubicados cerca de islas con abundancia de aves crecieron más rápido y mostraron una recuperación más veloz después de una ola de calor. En conjunto, ambos estudios ubican a estos animales marinos como un eslabón clave entre la tierra y la salud del ambiente submarino.
Con menos nutrientes, los invertebrados se equilibran

La situación fue distinta en las regiones próximas a islas con ratas. Allí, los peces criptobentónicos y pequeños organismos, entre ellos cangrejos coralinos, cangrejos de porcelana y camarones pistola, terminaron con una biomasa casi equivalente.
Jeannot señaló que el propio éxito de esos peces puede jugar en su contra cuando los nutrientes escasean. “Además de ahuyentar a los invertebrados de sus hogares, también compiten con ellos por el alimento”, dijo.
Añadió que “nuestros resultados demuestran que los peces criptobentónicos, cuando son más abundantes, probablemente obligan a los invertebrados a buscar recursos alternativos menos preferidos”.
Cuando esa ventaja desaparece por falta de nutrientes, los invertebrados logran equiparar su presencia. El estudio indica que, como tienen menores necesidades metabólicas, pueden mantenerse en arrecifes pobres en aporte nutritivo donde los peces de crecimiento rápido tienen más dificultades para sobrevivir.
El cambio llega a toda la cadena alimentaria

La modificación no quedó limitada a los organismos pequeños. Estos peces representan hasta 60% de todo el material orgánico consumido en un arrecife de coral, por lo que un cambio en su abundancia repercute en niveles superiores de la red alimentaria.
De acuerdo con los datos, los peces carnívoros mixtos dependieron más de esos peces reducidos como alimento cerca de islas con abundancia de aves marinas, y los depredadores que comen peces prosperaron en esos sectores.
En cambio, los peces que se alimentan de invertebrados mostraron un rendimiento algo menor en esos mismos ambientes. El trabajo registró allí una biomasa cerca de 18% más baja y una productividad 12% inferior, una diferencia que los investigadores describieron como moderada.
La conservación de aves impacta bajo el agua

Simon Brandl, profesor asistente de la Universidad de Texas e integrante de la investigación, explicó por qué los depredadores parecen beneficiarse más cuando abundan los peces diminutos. “Los peces criptobentónicos son un recurso nutritivo, rico en proteínas y altamente digerible para los depredadores”, afirmó.
También señaló que gran parte de la masa de los invertebrados está compuesta por una cubierta externa dura. Por eso, agregó que en ambientes ricos en nutrientes, los peces también son mucho más abundantes que estos organismos, lo que significa que los depredadores probablemente pasan menos tiempo buscando alimento.
Según los investigadores, proteger a las aves marinas que todavía anidan en islas libres de ratas aparece como una vía directa para resguardar a los pequeños animales del arrecife y a la red alimentaria que depende de ellos bajo el agua.

