Cada vez que sale a relucir el nombre del expríncipe Andrés acumula una nueva polémica y esta vez no iba a ser menos, pese a llevar meses alejado del ojo público. El exguardaespaldas Paul Page ha declarado que el hermano de Carlos III permitió la entrada de varias “mujeres jóvenes” en el Palacio de Buckingham sin que quedaran registradas entre 1997 y 2004, una acusación que vuelve a situar sus vínculos con Jeffrey Epstein bajo escrutinio.
El extrabajador, que se mantuvo seis años en la residencia real, ha entregado a las autoridades estadounidenses un dossier con información de primera mano. El documento fue presentado en la embajada de Estados Unidos en Londres el pasado 5 de septiembre y ofrece al exagente como “posible testigo y fuente de información” para las pesquisas sobre la relación entre Andrés y el financiero Jeffrey Epstein. Según The Times, Page se dirigió al FBI después de afirmar que había contactado sin éxito con la Policía de Thames Valley en relación con su investigación.
El exresponsable de protección sostuvo que los protocolos de seguridad se relajaron para determinadas visitas vinculadas al que por entonces todavía era príncipe. El antiguo guardaespaldas ha afirmado que los controles ordinarios de acceso no se aplicaron “de la misma manera” a ciertas visitantes de Andrés de Inglaterra. Esa excepción, según su relato, permitió que varias mujeres accedieran al palacio sin que sus nombres constasen en los libros de entrada de la policía.
Ghislaine Maxwell en el Palacio de Buckingham
Entre las personas que, según Page, acudieron sin seguir el procedimiento habitual figura Ghislaine Maxwell. La socialité británica fue condenada en Estados Unidos en 2021 por trata sexual de menores y cumple una pena de 20 años por captar víctimas para Epstein entre 1994 y 2004. El exagente ha explicado que la presencia de Maxwell despertó sospechas entre el equipo encargado de la protección. “Según recuerdo, su presencia y el acceso que tuvo a ella fueron lo suficientemente inusuales como para despertar el interés del personal de seguridad”, ha asegurado.
En una declaración recogida por The Telegraph, Page ha señalado que documentó ante el FBI “información de primera mano” y que considera haber cumplido con su responsabilidad como posible testigo. También ha expresado dudas sobre si las visitas y la información relacionada con el expríncipe Andrés recibieron un control adecuado. El testimonio se ha conocido semanas después de que el congresista republicano Thomas Massie reclamara en la Cámara de Representantes de Washington investigaciones y procesos contra los colaboradores del fallecido Jeffrey Epstein.
La relación del expríncipe Andrés y Jeffrey Epstein
“El príncipe Andrés cometió delitos sexuales en Estados Unidos”, afirmó Massie, antes de pedir al Departamento de Justicia que actuase. Andrés ha afrontado una renovada atención pública por su relación con Epstein, condenado por delitos sexuales y fallecido posteriormente. En octubre del pasado año fue despojado de todos sus títulos reales y, meses después, tuvo que abandonar Royal Lodge, la residencia de Windsor que ocupaba hasta entonces.
El hijo de Isabel II fue detenido en febrero en Wood Farm, el día de su 66 cumpleaños, bajo sospecha de conducta indebida en un cargo público por su etapa como enviado especial de Comercio del Reino Unido, y permaneció 11 horas bajo custodia. Sky News informó en mayo de que la Policía de Thames Valley investigaba posibles delitos sexuales y quería hablar con una mujer que asegura haber sido llevada a la casa de Andrés en Windsor “con fines sexuales”.

Desde su salida de Royal Lodge, Andrés reside en Marsh Farm, una casa de cinco dormitorios situada en la finca real de Sandringham, en Norfolk. La propiedad es más pequeña que la mansión de 30 habitaciones de Windsor que tuvo que desalojar y mantiene contacto únicamente con la princesa Ana y el príncipe Eduardo, mientras su relación con el rey Carlos III es prácticamente inexistente.



