El centro de detención migratoria conocido como “Alligator Alcatraz”, en los Everglades de Florida, utilizó pequeñas jaulas metálicas al aire libre para alojar a migrantes detenidos. Así lo documentó un informe de la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), publicado el 14 de septiembre.
Los inspectores realizaron una visita sin previo aviso en enero de 2026 y revisaron el funcionamiento de la instalación. El documento registró 79 casos en los que los migrantes fueron colocados en estos recintos entre julio de 2025 y enero de 2026. Los períodos de permanencia fueron desde algunos minutos hasta casi dos horas.
Según el informe, las autoridades del centro definían estos espacios como “áreas de calma”. El objetivo declarado era que los detenidos pudieran tranquilizarse y permanecer solos. Sin embargo, los inspectores detectaron al menos un caso en el que una persona fue encerrada como medida disciplinaria después de no cumplir una orden del personal.
Cómo eran las jaulas de “Alligator Alcatraz”
Cada recinto tenía unos 1,67 metros cuadrados, una superficie inferior a la mitad del espacio mínimo de 3,4 metros cuadrados establecido por las normas nacionales de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para espacios individuales.
Las estructuras eran metálicas, estaban al aire libre y contaban con puertas de malla y mecanismos que podían cerrarse con llave.

La OIG calificó su utilización como una práctica poco habitual y señaló que no se ajustaba a los estándares de trato humano. Los inspectores también advirtieron que mantener a personas en espacios tan restrictivos podía representar riesgos para su salud física y mental.
Hacinamiento y problemas de higiene
El informe también describió otras deficiencias dentro del centro de detención. Los inspectores encontraron falta de espacio en las áreas de alojamiento, una situación que generaba hacinamiento y obligaba a los migrantes a pasar buena parte del tiempo dentro de sus celdas.
Además, el tiempo destinado a la recreación era limitado y algunos teléfonos no funcionaban. Esto dificultaba que los detenidos pudieran comunicarse con sus familiares o con sus abogados.
La OIG también detectó problemas relacionados con la higiene y la manipulación de alimentos. El informe señaló riesgos de contaminación durante la preparación y el manejo de las comidas.
Los migrantes entrevistados durante la inspección denunciaron además dificultades para acceder a agua potable limpia. También señalaron que no podían lavar correctamente los vasos de plástico que utilizaban para hidratarse.
Las condiciones de las duchas fueron otro de los puntos observados. Según el documento, los detenidos debían utilizarlas pese a la presencia de pequeños insectos y solo tenían permitido ducharse tres veces por semana.
Quién manejaba “Alligator Alcatraz”
El centro fue creado por el gobierno de Florida mediante un decreto ejecutivo del gobernador Ron DeSantis. El Estado asumió los costos de funcionamiento de la instalación y, de acuerdo con el informe, el DHS informó a los inspectores que Florida tenía el control de las operaciones cotidianas.
La instalación funcionó durante aproximadamente un año y cerró en junio de 2026. Las autoridades justificaron el cierre por el carácter temporal del centro y por los riesgos asociados con mantener personas alojadas en carpas durante la temporada de huracanes.

Antes de la publicación del informe, funcionarios de Florida habían rechazado denuncias sobre las condiciones de las instalaciones. Tras conocerse las conclusiones de la OIG, un portavoz del gobierno de DeSantis defendió el funcionamiento del centro y sostuvo que cumplía con los estándares federales.
El propio DeSantis afirmó que no había leído el informe cuando fue consultado sobre sus conclusiones. El gobernador también sostuvo que el objetivo de la instalación era cumplir las normas federales y, según sus declaraciones, incluso superarlas.




