Un niño de 5 años fue hospitalizado por tercera vez con cocaína en su organismo y la Justicia de Rosario imputó a sus padres por tentativa de homicidio agravado por el vínculo. La última internación ocurrió el pasado 4 de septiembre y derivó en la detención de la pareja.

Los acusados son Pablo Ariel Bustos y Valeria Anahí Cinalli, ambos de 47 años. Este jueves fueron llevados a una audiencia imputativa ante el juez Federico Rébola, quien ordenó que permanezcan en prisión preventiva efectiva durante seis meses.

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Según expuso la fiscal Andrea Vega, los dos tienen problemas de consumo de drogas y dejaban estupefacientes al alcance de sus hijos, de 5 y 8 años. La representante del Ministerio Público de la Acusación les atribuyó tentativa de homicidio agravado por el vínculo, en concurso real con suministro gratuito de estupefacientes agravado por haber sido cometido contra un menor de edad.

Tres episodios desde diciembre de 2024

Durante la audiencia, Vega sostuvo que el niño ya había atravesado otras dos hospitalizaciones vinculadas con la presencia de cocaína en su organismo. La primera fue entre el 3 y el 10 de diciembre de 2024, cuando tenía 3 años, mientras que la segunda ocurrió entre el 22 de diciembre de ese año y el 3 de enero de 2025.

El tercer episodio se registró el 4 de septiembre. Siempre de acuerdo con la acusación fiscal, ese día el menor habría ingerido por boca cocaína que estaba sobre una mesa y luego presentó alteración del sensorio, vómitos y desviación de la mirada, por lo que necesitó atención médica.

Primero fue trasladado al Centro de Salud Maiztegui y después derivado al Hospital de Niños Víctor J. Vilela, donde un examen de orina detectó cocaína en su organismo.

A partir de ese caso intervino la Justicia. Cinalli fue detenida la semana pasada en la puerta del Hospital Vilela, mientras que Bustos fue localizado en la vivienda familiar ubicada en San Martín al 7500, en el extremo sur de Rosario y cerca del límite con Villa Gobernador Gálvez.

La investigación también derivó en la intervención de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia de Santa Fe, que resolvió que ninguno de los dos chicos quedara al cuidado de integrantes de su familia.

Ambos niños permanecen bajo seguimiento de un equipo interdisciplinario del Hospital de Niños Víctor J. Vilela. Sus padres, en tanto, continuarán detenidos al menos durante los próximos seis meses por disposición judicial.