París, 12 sep (EFE).- Un trozo de raíl de unos 300 kilos puesto en la vía ferroviaria figura como la posible causa del descarrilamiento, ayer, viernes, del tren regional que circulaba entre las ciudades de Ruán y Caen, en el norte de Francia, en el que resultaron 44 personas heridas, una de ellas muy grave pero fuera de peligro.
Mientras las investigaciones a apuntan a un acto malintencionado - una figura jurídica en Francia que abarca desde el sabotaje hasta los actos vandálicos-, el presidente de la región de Normandía -donde se produjo el siniestro-, Hervé Morin, habló de "una barra de hierro de unos 300 kilos de peso" y aseguró que la misma "no llegó allí por casualidad".
"Lo que deseo es que tengamos un procedimiento judicial que sea extremadamente riguroso y que podamos saber quién es el responsable de este acto, si tal es el caso", indicó al medio Ouest France.
En un comunicado, el fiscal de Ruán, Sébastien Gallois, no dio detalles del objeto encontrado en la vía y se limitó a decir que las causas de cómo llegó hasta allí "se desconocen" de momento.
El magistrado señaló que "se ha incautado la caja negra del tren" y contó que se ha requerido a un perito judicial para esclarecer las circunstancias del accidente. El conductor del tren TER dio negativo en todos los análisis toxicológicos a los que se sometió.
En el accidente, 44 personas resultaron heridas. Una de ellas, una mujer de 18 años, ingresó en estado muy grave, pero su vida no corría hoy peligro, mientras otras cinco seguían hospitalizadas, señaló en X el ministro de Transportes de Francia, Philippe Tabarot.
El siniestro ocurrió a las 19:45 horas (17:45 GMT) del viernes entre Tourville y Elbeuf-Saint-Aubin, a la altura del municipio de Cléon, en el departamento de Seine-Maritime, en la ruta entre Ruán y Caen.
En declaraciones al canal público Ici, uno de los viajeros, identificado como Louis, de 24 años, contó que, al principio, notó unas sacudidas que sintió como normales, pero "a los dos o tres segundos se volvió cada vez más fuerte".
"Ya no me sostenía en mi asiento, tuve que agarrarme al asiento de adelante. Empezamos a descarrilar, las ventanas explotaron parcialmente, sobre todo en la parte delantera del vagón. Las piedras de la vía salieron volando por todo el vagón. Había cristales rotos por todas partes (...) Todavía estoy temblando", relató. EFE

