En las cocinas chicas, cada centímetro de guardado hace la diferencia. Por eso, una interiorista recomendó una solución cada vez más utilizada en proyectos modernos: llevar los muebles hasta el techo para sumar almacenamiento sin ocupar más superficie.
Según la especialista, muchas personas evitan esta opción por miedo a que el ambiente se vea más chico, pero ocurre lo contrario cuando la distribución está bien pensada. “No hay que tener miedo de hacer la mueblería hasta arriba, que llegue hasta el techo sin ningún problema”, aseguró.
Cómo organizar los muebles en 3 niveles
La propuesta consiste en dividir los armarios en tres niveles, de acuerdo con la frecuencia de uso de cada objeto. De esa manera, la cocina resulta más ordenada y práctica.
- Primer nivel: el más accesible, destinado a tazas, vasos, platos y utensilios de uso diario.
- Segundo nivel: ideal para fuentes, bowls y recipientes que se utilizan con frecuencia, aunque no todos los días.
- Tercer nivel: el sector más alto, pensado para moldes de repostería, vajilla especial y pequeños electrodomésticos de uso ocasional.
Esta organización permite que lo imprescindible quede siempre al alcance y que los objetos menos utilizados aprovechen la altura disponible.
Por qué conviene llevar los muebles hasta el techo
Uno de los principales beneficios es que se gana espacio de guardado sin agregar nuevos muebles ni reducir la circulación dentro de la cocina.
Además, se elimina el espacio vacío que suele quedar sobre los armarios, una zona donde normalmente se acumulan polvo y objetos fuera de lugar. El resultado es un ambiente con una estética más limpia y uniforme.
Qué guardar en los armarios más altos
Los compartimentos superiores son ideales para almacenar elementos que no se necesitan a diario, como:
- Moldes y budineras.
- Fuentes para ocasiones especiales.
- Vajilla de invitados.
- Procesadoras, licuadoras y otros pequeños electrodomésticos.
- Recipientes de uso estacional.
La clave, según la interiorista, no está solo en sumar muebles, sino en asignar un lugar específico a cada objeto para que la cocina sea más funcional y fácil de mantener ordenada.




