
La milicia Resistencia Nacional, aliada del Gobierno de Yemen reconocido por la comunidad internacional, ha reconocido este domingo que 500 de sus combatientes han muerto en la reciente ofensiva de los rebeldes hutíes en la zona del estratégico estrecho de Bab el Mandeb.
El grupo, liderado por Tariq Salé, ha informado además de 1.500 combatientes heridos en los enfrentamientos ocurridos desde agosto y ha acusad a la Guardia Revolucionaria iraní de apoyar la ofensiva de los hutíes, según recoge la televisión panárabe Al Jazira. Los hutíes, por contra, habrían perdido a 1.000 combatientes, siempre según Resistencia Nacional.
Estas cifras son el resultado de "los combates más fieros" entre esta milicia y los hutíes, según el grupo, que destaca que antes del ataque hubo un intenso bombardeo con proyectiles y drones. El grupo anuncia además una reubicación de sus fuerzas en nuevas líneas defensivas.
Mientras, continúan los intensos combates entre los hutíes y las fuerzas progubernamentales. Éstas han lanzado ataques de artillería y aviación contra las posiciones de los hutíes y sus líneas de suministro en Marib, Al Yauf y Al Baida. Ambas partes emplean drones para reconocimiento y para bombardeo.



