La FTC alertó sobre una estafa que clona páginas de concesionarios legítimos para ofrecer autos inexistentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés) alertó sobre una estafa que clona las páginas de concesionarios legítimos para ofrecer vehículos inexistentes.

Los responsables buscan que las víctimas envíen dinero por adelantado, antes de comprobar que el auto, el vendedor y la operación son reales.

La FTC señaló que los sitios fraudulentos pueden reproducir con precisión la apariencia de comercios auténticos. Los estafadores copian logotipos, fotografías, información de los vehículos y listados de inventario para que la página parezca pertenecer a un concesionario establecido.

La maniobra no depende solo de una imagen convincente. Las páginas falsas también incluyen explicaciones detalladas sobre una supuesta compra en línea, testimonios de clientes y políticas de devolución flexibles. Con esos recursos, intentan reducir las dudas del usuario antes de que realice un pago anticipado.

Cómo funcionan las páginas falsas de concesionarios

Las páginas falsas de concesionarios copian logotipos, fotografías, inventario y datos de vehículos para parecer comercios auténticos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una de las estrategias consiste en publicar autos clásicos difíciles de conseguir o deportivos poco comunes. También pueden ofrecer vehículos a precios muy inferiores a los del mercado.

Esas condiciones buscan que el posible comprador perciba la oferta como una oportunidad excepcional y tome una decisión sin verificar todos los datos.

Las fotografías, los logotipos y los detalles sobre el supuesto proceso de compra conforman una misma estrategia de persuasión.

Los testimonios favorables y las condiciones de devolución aparentan que el vendedor ofrece respaldo después de la venta, aunque la finalidad es generar confianza suficiente para obtener el adelanto antes de que el comprador pueda comprobar la existencia del vehículo.

El fraude se descubre, en muchos casos, cuando la víctima acude al concesionario para retirar el vehículo. Allí se encuentra con que la empresa real no tiene registro de la venta, del dinero enviado ni del auto que aparecía en la publicación. La página, la comunicación y la operación habían sido parte de una suplantación.

Brian Roche, investigador de temas de consumo de WGAL News 8, resumió el momento en que se revela el engaño: “Pero luego llegas al concesionario para recoger el coche y no tienen ni idea de quién eres ni de qué estás hablando”.

La advertencia de la agencia se produce después de que la compra de automóviles en línea ganara popularidad durante la pandemia. Según la FTC, el uso de inteligencia artificial contribuye a que las falsificaciones sean más difíciles de detectar, porque permite reproducir elementos visuales y contenidos de negocios reales.

Las señales de alerta antes de concretar la compra

La agencia recomienda verificar el concesionario en internet, pedir una inspección independiente y descartar la operación si exigen transferencia bancaria como adelanto (Europa Press)

La primera recomendación es confirmar por cuenta propia que el concesionario, el vehículo y la operación existen. La FTC aconseja buscar en internet el nombre de la empresa junto con términos como “estafa”, “reseña” o “queja”.

Esa verificación puede mostrar reclamos o experiencias de otros consumidores que ayuden a identificar una situación irregular.

Las reseñas positivas no deben considerarse una prueba definitiva de autenticidad. Los estafadores que se hacen pasar por concesionarios legítimos pueden utilizar valoraciones favorables para reforzar la credibilidad de una página falsa.

Por ese motivo, el organismo recomienda pedir ver el auto y el local del vendedor en persona antes de avanzar con la compra.

Si el vehículo está en otro estado o demasiado lejos como para realizar una visita, el comprador puede solicitar una inspección móvil independiente.

La sugerencia es comunicarle al supuesto vendedor que un servicio de inspección revisará el auto antes de concretar la operación. De ese modo, puede verificar si el vehículo se encuentra donde se anuncia y si coincide con la información publicada.

La negativa a aceptar esa revisión debe ser tomada como una señal de alerta. Si el supuesto concesionario no permite una inspección independiente, la FTC indica que conviene descartar la operación y buscar otra alternativa, en lugar de enviar dinero para reservar un vehículo que no fue visto ni comprobado.

La forma de pago es otra señal decisiva. La agencia advirtió que los consumidores deben alejarse de la transacción si el vendedor exige un adelanto y solo acepta una transferencia bancaria.

Ese método impide una verificación presencial previa y puede dejar al comprador sin el dinero y sin el vehículo.

Roche también se refirió a ese riesgo: “Si este vendedor en línea insiste en que el pago se realice mediante transferencia bancaria, cancele la transacción lo antes posible”.