Nairobi, 3 sep (EFE).- Tres víctimas de la masacre del municipio sudafricano de Sharpeville, ocurrida durante el régimen segregacionista del apartheid (1948-1994) y que acabó con 69 muertos, demandaron este jueves al Gobierno de Sudáfrica para reclamar reparaciones y justicia.

La demanda fue presentada ante el Tribunal Superior de Gauteng como parte de una acción colectiva del bufete sudafricano Abogados por los Derechos Humanos (LHR, en inglés), según un comunicado del bufete británico Leigh Day, que ofrece asesoramiento legal al LHR.

Esta acción busca derogar la ley aprobada por el régimen del apartheid un año después de la matanza (1961), que prohibía las acciones legales a los sobrevivientes y familiares de las víctimas y que sigue vigente.

Asimismo, los demandantes exigen implementar las recomendaciones de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, organismo que investiga las violaciones de derechos humanos cometidas en esa época, y que se proporcione reparaciones a las víctimas y sus familias.

Entre los querellantes se encuentran Abram Mofokeng, quien tenía 20 años cuando sobrevivió a esta masacre, y desde entonces vive con una bala incrustada en su espalda que los médicos no pudieron extraer.

Tras ser tratado de sus heridas fue encarcelado por participar en la protesta que dio lugar a los hechos.

"Me duele profundamente lo sucedido a mi comunidad; vecinos asesinados, familias destrozadas y generaciones sin consuelo. Muchos seres queridos —amigos, primos, compañeros de escuela— fueron asesinados a tiros", dijo Mofokeng, de 87 años, durante una rueda de prensa en la biblioteca Nkadimeng Leutsoa de Sharpeville.

Los otros dos denunciantes son Paulina Mathinye, de 71 años, quien perdió a su padre en la manifestación; e Ishael Poho, de 72 años, cuyo padre también fue asesinado.

"Como consecuencia de la pérdida de sus padres, tanto Paulina Mathinye como Ishmael Poho tuvieron infancias marcadas por la pobreza extrema y las dificultades, lo que afectó su educación y sus posteriores oportunidades laborales y de vida", reza la nota de prensa.

La masacre de Sharpeville tuvo lugar el 21 de marzo de 1960, y acabó por desencadenar una serie de acontecimientos que llevó al país al aislamiento en el ámbito internacional y al desarrollo de un movimiento global contra el apartheid.

Ocurrió cuando unas 5.000 personas negras se reunieron frente a la comisaría de policía en Sharpeville, cerca de Johannesburgo, para protestar de forma pacífica contra las 'leyes de pases', que obligaban a los ciudadanos negros a portar un documento de identidad especial para controlar todos sus movimientos.

A pesar de que la multitud estaba desarmada y el ambiente era tranquilo, la policía del régimen del apartheid abrió fuego contra los manifestantes.

Como resultado, murieron 69 personas y más de 180 resultaron heridas, aunque otras cifras citadas por el equipo legal de los demandantes apuntan a 91 muertos y 238 heridos.

La mayoría de las víctimas recibió disparos por la espalda mientras intentaban huir del lugar.

Aunque la población negra y mestiza de Sudáfrica ya estaba bajo el dominio colonial de la minoría blanca desde antes, las leyes del apartheid comenzaron a regir en 1948, hasta convertir a Sudáfrica en uno de los regímenes más crueles y racistas del mundo.

El desmantelamiento de la segregación racial no comenzó hasta los años 90 y las primeras elecciones democráticas y multirraciales se produjeron en 1994, con la victoria histórica de Nelson Mandela, primer presidente negro del país. EFE