Volkswagen se encuentra en mitad de una gigantesca reestructuración tras revisar las cuentas y ver que las cosas no están pintando todo lo bien que le gustaría al fabricante. Además de la oleada de despidos, que se estiman alrededor de unos 100.000 puestos de trabajo a lo largo de los próximos años, la compañía también ha alcanzado un acuerdo preliminar para vender su fábrica de Osnabrück, en Alemania, a la firma de inversión israelí Aurelius Capital y al estado alemán de Baja Sajonia.
La planta, en su día dedicada a la fabricación de sus descapotables y cupés deportivos, se convertirá paulatinamente en un centro de tecnología de defensa. Bajo estas líneas te contamos todos los detalles.
Reconversión. Tal y como mencionábamos al principio, Volkswagen se encuentra en medio de la mayor reestructuración de su historia, intentando reducir costes y hacer frente al exceso de capacidad productiva, mientras la demanda de coches de combustión y eléctricos se debilita en Europa y China aprieta fuerte con sus alternativas. El acuerdo de Osnabrück funcionaría como una vía por la cual el fabricante de automóviles puede deshacerse de la planta sin limitarse a cerrarla. Una reconversión militar que bien puede servir de modelo para otros fabricantes que pasen por una situación similar.
Los detalles. Según el acuerdo, Aurelius Capital se convertirá en el propietario mayoritario de Volkswagen Osnabrück GmbH, junto con Baja Sajonia, que también es el segundo mayor accionista de Volkswagen. La propia Volkswagen dejará de ser propietaria, pero afirma que apoyará la transición compartiendo su experiencia industrial, sus conocimientos técnicos de desarrollo y la infraestructura existente. El fabricante afirma que también seguirá cubriendo parte de los costes de plantilla durante el periodo de transición, que se prevé se extienda hasta 2029.
Tal y como apunta, la producción de vehículos en el centro finalizará en 2027, cuando el último T-Roc Cabrio salga de la línea de montaje. Osnabrück ha sido un centro de fabricación histórico durante más de 125 años, comenzando con Karmann, que fabricó vehículos para Volkswagen, Audi, BMW y Porsche. En 2009 el carrocero entró en quiebra y fue en ese momento cuando Volkswagen asumió el control de la planta.




