Las advertencias de los máximos ejecutivos de las principales empresas de inteligencia artificial sobre los riesgos de un desarrollo acelerado de la tecnología provocaron este lunes una caída generalizada de las acciones vinculadas al sector, con Nvidia a la cabeza de las pérdidas. El desplome coincidió con un salto del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, que superó brevemente el umbral del 5% por primera vez en casi tres años, y con una nueva subida de los precios del petróleo por los ataques a infraestructura energética en Oriente Medio.
El S&P 500 perdió 36,93 puntos, un 0,48%, hasta los 7.620,05 puntos, según datos preliminares. El Nasdaq Composite cedió 145,25 puntos, un 0,55%, hasta 26.187,79 unidades, tras recuperar parte de una caída inicial más pronunciada. El Promedio Industrial Dow Jones retrocedió 151,66 puntos, un 0,29%, hasta 52.421,63 unidades. Pese a las pérdidas del sector tecnológico, más acciones subieron que bajaron dentro del índice S&P 500, lo que limitó el retroceso general del mercado.
El origen de la caída se remonta al fin de semana, cuando el director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, pidió una desaceleración deliberada y global en el desarrollo de la inteligencia artificial por motivos de seguridad. Amodei mencionó el riesgo de que la IA se vuelva capaz de dirigir un enjambre de agentes que podría tomar el control de toda internet en un plazo de seis a doce meses, de acuerdo con lo informado por The Associated Press.
Las advertencias sumaron respaldos de otras figuras centrales de la industria. Elon Musk, fundador de SpaceX, dijo durante el fin de semana que coincidía con el planteo de Amodei, según la misma agencia. El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, también se manifestó a favor de una desaceleración, lo que constituye, según se informó, la advertencia más grave hasta la fecha contra los miles de millones de dólares invertidos en el sector, un flujo de capital que había llevado a los mercados a máximos históricos.
Nvidia, cuyos ingresos crecieron gracias a que sus chips entrenan modelos de inteligencia artificial, cayó 3,4% y fue el mayor lastre del mercado por su peso en los índices. Otros fabricantes de semiconductores como Broadcom, Micron Technology y Advanced Micro Devices también retrocedieron, y el índice de chips PHLX cerró con una fuerte baja. SpaceX cedió un 2% tras las declaraciones de Musk.

El impacto se sintió también fuera de Estados Unidos. SoftBank Group, el gigante japonés inversor de OpenAI, perdió 10,7% en Tokio después de que Altman respaldara la idea de frenar el ritmo de desarrollo. Altman había señalado además, en una entrevista publicada el sábado por la revista Fortune, que OpenAI probablemente esperaría hasta el próximo año para realizar una venta de acciones en Wall Street, lo que postergaría un ingreso de capital esperado por SoftBank y otros primeros inversores. En Corea del Sur, el índice Kospi cayó 3,3% arrastrado por Samsung Electronics y SK Hynix.
El presidente estadounidense, Donald Trump, minimizó la necesidad de que su gobierno limite el desarrollo de la IA. En un mensaje publicado el lunes en su red social, sostuvo que el único control necesario “es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE (¡Alto coeficiente intelectual!), y Estados Unidos tiene eso, y de sobra”. Trump expresó su preocupación por ceder la ventaja de su país frente a China en la competencia global por la tecnología.
Algunas compañías de software limitaron las pérdidas generales del mercado. Intuit, la empresa detrás de TurboTax y QuickBooks, subió 5,5%. Autodesk avanzó 7,8% y Adobe sumó 5,3%, luego de haber caído previamente por temores a la competencia de rivales impulsados por inteligencia artificial.
El rendimiento a 10 años del Tesoro estadounidense tocó brevemente el 5% durante la jornada, un nivel que no se alcanzaba de forma sostenida desde el cambio de milenio y que, según analistas, podría tener repercusiones en la economía y reducir el atractivo de la renta variable estadounidense. La cifra representa un salto frente al 4,96% del viernes por la tarde y contrasta con el 3,97% registrado antes del inicio de la guerra con Irán en febrero. Hacia la tarde, el rendimiento retrocedió a 4,98% cuando los precios del petróleo cedieron parte de sus máximos diarios.
El aumento del rendimiento a 10 años ya encareció el crédito para hogares y empresas estadounidenses, incluida la tasa hipotecaria promedio a largo plazo, que alcanzó su nivel más alto en más de 14 meses, de acuerdo con lo reportado por The Associated Press. La alta inflación, el fuerte endeudamiento de empresas y gobiernos, y las dudas sobre la trayectoria fiscal de largo plazo de Estados Unidos explican la escalada de los rendimientos durante el último mes.
“Que el rendimiento a 10 años supere el 5% es algo enorme y lo dice todo, y puede presionar a la Fed para que haga algo más que una simple subida de tasas”, dijo Jake Dollarhide, director ejecutivo de Longbow Asset Management. Según el indicador FedWatch de CME, los operadores descontaban una probabilidad del 90% de que la Reserva Federal suba las tasas de interés 25 puntos básicos en su reunión de política monetaria del miércoles.
Los futuros del crudo Brent cerraron con un alza del 1%, a 105,68 dólares por barril, después de acercarse a los 110 dólares durante la mañana. El repunte respondió a la creciente preocupación por el suministro tras nuevos ataques contra la infraestructura energética de Arabia Saudita y contra buques en la región.
Un oleoducto saudita de importancia estratégica permanecerá fuera de servicio durante semanas tras un ataque ocurrido la semana pasada, según informaron dos funcionarios regionales a The Associated Press. Ese oleoducto permitía a Arabia Saudita desviar sus exportaciones hacia el mar Rojo y evitar el estrecho de Ormuz, en el golfo Pérsico, donde los ataques iraníes han dificultado el tránsito de petroleros.
El Brent saltó desde menos de 72 dólares a comienzos de julio, en medio de dudas crecientes sobre si Estados Unidos e Irán podrán alcanzar un acuerdo que permita a los petroleros salir con libertad del golfo Pérsico a través del estrecho. Los estrategas de materias primas de ING, Warren Patterson y Ewa Manthey, escribieron en un comentario del lunes que la situación sigue siendo cambiante y que aún se mueven “volúmenes considerables” de petróleo a través del estrecho.
El alza del petróleo ya elevó el costo promedio del galón de gasolina regular en Estados Unidos a casi 4,32 dólares, frente a 4,08 dólares un mes atrás y 3,18 dólares un año antes, de acuerdo con datos de la asociación AAA citados por The Associated Press.



