El príncipe Harry interrumpió su discurso sobre los peligros de la inteligencia artificial en Nueva York cuando el teleprónter falló a mitad de su presentación y lo dejó en silencio frente al público. Cuarenta minutos después volvió al escenario y, con ironía, le atribuyó la interrupción a la propia IA.
El duque de Sussex tomó la palabra el miércoles 23 de septiembre en la reunión anual del Clinton Global Initiative (CGI), en lo que fue su primera aparición pública en Estados Unidos desde que regresó a vivir al Reino Unido junto a la duquesa Meghan y sus dos hijos, el príncipe Archie, de 7 años, y la princesa Lilibet, de 5. La sesión en la que participó llevó por título Getting Disruption Right y fue la primera del día en el escenario principal.
El teleprónter falló cuando Harry advertía que “no quedan años” para proteger a los niños
El incidente ocurrió cuando el duque estaba cerca de la mitad de su intervención. Tras pronunciar la frase “No tenemos años para lo que viene a continuación”, guardó silencio, miró fijamente la pantalla y metió la mano en el bolsillo. Luego dijo: “Y eso es todo”. El público respondió con risas y le brindó un aplauso antes de que dejara el micrófono en el podio y se retirara.
Un vocero del duque confirmó la falla del dispositivo, según informó USA Today. Mientras técnicos reparaban el equipo, otros oradores tomaron la palabra en el escenario principal, entre ellos la ex secretaria de Estado Hillary Clinton.
El duque regresó con humor y retomó su advertencia sobre el riesgo de la IA para los menores
Casi 40 minutos después, Harry volvió al escenario para completar su presentación. “Hola de nuevo. La IA se metió en mi discurso, así que me pidieron que saliera a terminarlo”, dijo ante el público. Luego agregó: “Interesante ver qué le preocupaba tanto de la segunda parte”, según recogió CNN.
El comentario irónico distendió la sala, pero no opacó el fondo del mensaje. Con el teleprónter ya operativo, el duque retomó su argumento sobre los peligros que la tecnología representa para los menores y llamó a actuar con urgencia. “La innovación nunca nos exigió apostar con la vida de nuestros hijos. No deberíamos aceptar ese trato ahora”, sostuvo.
Harry comparó a la IA con “el adulador definitivo” y pidió proteger a los niños antes de que sea tarde
El duque situó su discurso desde su rol como padre. Señaló que la inteligencia artificial ya no solo busca captar la atención de los usuarios, sino establecer vínculos emocionales con ellos. “Las redes sociales aprendieron a capturar nuestra atención. La IA está aprendiendo a entrar en nuestras relaciones”, afirmó.
Describió a la IA como “el adulador definitivo”: una tecnología que recuerda, que dice entender y que busca convertirse en el confidente del usuario. “Para un niño, esa distinción importa enormemente”, advirtió. También hizo referencia a demandas judiciales que vinculan a los chatbots de compañía con la muerte de adolescentes que “confiaron en ellos cosas que ningún niño debería haberse quedado solo preguntando a un algoritmo”.

Harry llamó a priorizar la innovación centrada en la confianza y la seguridad, y a exigir mayor transparencia y responsabilidad a las empresas tecnológicas. “Hemos pasado años intentando aflojar el control que la tecnología ejerce sobre la atención de los niños. No podemos esperar otra década para descubrir qué ocurre cuando la tecnología controla sus relaciones”, señaló.
La reunión del CGI se celebró en medio de una alarma creciente por el avance de la IA: semanas antes, un investigador de la empresa Anthropic estimó que la probabilidad de que la tecnología conduzca a una extinción humana en los próximos diez años supera el 10%, según informó CNN.


