Con una extensa trayectoria en el mundo del espectáculo, varios romances en su historia y su paso por Gran Hermano Generación Dorada, Yanina Zilli volvió a quedar en el centro de la conversación. Durante su visita a PH, Podemos Hablar (Telefe), la exvedette repasó distintos momentos de su vida. Y en medio del estudio, terminó protagonizando uno de los relatos más llamativos de la noche cuando volvió a hablar sobre su encuentro con Luis Miguel y comentó algunos detalles.

La conversación comenzó con una anécdota vinculada a Ricardo Enrique Bochini, el ídolo de Independiente con quien Yanina mantuvo un romance. “Pobre Bocha. Y bueno, yo empecé después a venir acá para ver esto de la televisión. Y él me prestaba un Renault 12”, contó.

Ante la sorpresa de los presentes, aclaró que no se trataba de un vehículo nuevo ni fácil de manejar para ella.“Yo me iba a hacer la foto a la revista y bajaba. Por eso cuando a veces dicen: ‘Ay, no, ese auto no, ese auto no’. Yo tenía que estar abajo empujándolo para arriba, para abajo. Subirme al auto, darle marcha”.

En medio del relato sobre Bochini, uno de los invitados le preguntó directamente si había estado con Luis Miguel. “Sabés que no era mi estilo, pero dije: ‘No lo voy a dejar pasar’”, expresó.

La exvedette dio detalles de cómo fue su encuentro con el icónico artista de boleros y sorprendió en vivo (Prensa Telefe)

Momentos más tarde, la exvedette contó que, en ese momento, le gustaba Enrique Iglesias y que una noche recibió una invitación para asistir a una fiesta en un hotel donde también estaba Luis Miguel. “Yo tenía que grabar mañana a la mañana. Grababa algún bolo, algo tan importante”, recordó.

Sin embargo, aceptó la propuesta y decidió ir “un ratito”. “Llego y él me ve y dice: ‘No, no lo puedo creer’. Y se agachó y se tira al piso. Y me hacía así, arrodillado. Me decía: ‘No lo puedo creer, nunca vi una cola así’”, contó entre risas. “Era normal, porque imaginate que primero a mí me conocían, me decían: ‘Ay, esa es la de la cola’. No me decían ‘soy Yanina Zilli’”, explicó. Y, segundos más tarde, la exvedette reconoció:“Claro, hoy lo veo raro, hoy me llama la atención”.

La noche continuó hasta que Yanina decidió retirarse porque debía trabajar al día siguiente. Entonces, un hombre le explicó: “Luis Miguel quería charlar un ratito con vos a solas”. Zilli entendió de inmediato cuál era el motivo de la invitación. “Sabía de qué quería hablarme”, respondió entre risas. Finalmente, regresó al lugar. Según relató, el artista pidió que las mujeres que estaban allí se retiraran. “Salían todas las mujeres llorando”, contó, mientras los integrantes del programa comparaban la escena con una suerte de selección en la que ella había quedado como la elegida.

Después de que todos se retiraran, Yanina pasó la noche junto al cantante. Cuando le preguntaron si lo hizo porque realmente tenía ganas o si se dejó llevar más por la posibilidad de sumar una anécdota a su vida, fue sincera: “Yo creo que era más por la anécdota. No me arrepiento porque tenía una piel hermosa”, dijo sobre el artista conocido como el Sol de México.

Cuando le pidieron que calificara su desempeño del uno al 10, Yanina le puso un ocho. Antes de responder, señaló que a Luis Miguel le faltaba cierto “roce social” y que se notaba que había crecido en hoteles. “No tenía esa calle”, explicó, en referencia a la forma en que se desenvolvía en la intimidad.

La exvedette también contó que, después de aquel encuentro, el representante del cantante le dejó sus números telefónicos para que pudiera contactarlo si viajaba a México. Sin embargo, aclaró que no pensó en iniciar una relación con él ni en engancharse sentimentalmente. “No, estaba centrada en lo mío”, afirmó.

Así, lo que comenzó como un recuerdo sobre un Renault 12 y una relación con uno de los grandes ídolos del fútbol argentino terminó en una de las anécdotas más comentadas de la noche. Entre confesiones, humor y detalles de una etapa marcada por la fama, Yanina Zilli recordó su encuentro con Luis Miguel, la particular reacción del cantante al verla y la comparación que, décadas después, todavía mantuvo firme: para ella, Bochini quedó por encima del Sol de México.