“Yo la esperaba siempre, con una desesperación”: Nicole encontró a su hija biológica 44 años después
Un hecho insólito conmocionó a Córdoba en los últimos días. En 1977, dos bebés de sexo femenino fueron intercambiadas al nacer en la maternidad provincial de San Vicente. Durante 46 años, dos familias criaron a hijas no biológicas, y ahora, tras corroborar la equivocación mediante pruebas genéticas,

Un hecho insólito conmocionó a Córdoba en los últimos días. En 1977, dos bebés de sexo femenino fueron intercambiadas al nacer en la maternidad provincial de San Vicente. Durante 46 años, dos familias criaron a hijas no biológicas, y ahora, tras corroborar la equivocación mediante pruebas genéticas, la Provincia deberá indemnizar a 3 mujeres por daño moral.
El hecho despertó una ola de emociones en las familias implicadas, y particularmente en las madres que no pudieron criar a sus hijas. Una de ellas, Nicole, relató a Canal 10 cómo fue el día del parto y recordó que no pudo ver a su bebé recién nacida: "La sentí cuando la llevaban llorando por los pasillos. Y después yo la estuve pidiendo más o menos desde el horario de que nació, a las 4 de la mañana, hasta las 10 y media de la noche. Me decían, ‘no, porque tu hija está en incubador, ha nacido mal’. Y mi hija no ha nacido mal, porque a mi hija no dio tiempo a llevarla a la sala de parto, no me dieron tiempo. O sea, que nació en la sala de espera, donde yo estaba esperando con los dolores", expresó. Fue en ese momento en que se dio el intercambio de las niñas.
Desde el primer contacto con su bebé, Nicole notaba que algo no estaba bien. "Cuando me la entregaron y yo la vestí, sentí algo como un rechazo. Después cuando me dieron de alta, igual, yo sentía que no era mi hija", sostuvo. La madre atravesó aquella incertidumbre durante años, sintiéndose incomprendida por quienes la rodeaban. "Mi esposo me dijo, ‘no, tenés que ir a una psiquiatra porque no puede ser eso lo que me estás diciendo’", afirmó.
En 2021, Nicole y su hija, quien por entonces tenía 44 años, se sometieron a un estudio de ADN en una clínica de Nueva Córdoba. Al ver los resultados, la sospecha de Nicole se confirmó. "Corrí hacia ella y le dije ‘no me abandones’. Y me dijo ella ‘no te voy a abandonar, mamá’. Bueno, fue algo feo para mí. Me auxiliaron los médicos, porque yo me sentía muy mal. Quería que sea mi hija. No quería que salieran en esos estudios que no era mi hija. Pero yo lo sabía por dentro que no era mi hija", relató conmovida.
Una vez obtenida la confirmación, Nicole inició un recorrido legal para encontrar a su hija biológica. "A partir de ese ADN en el cual no hay ningún vínculo biológico entre Nicole y su hija de crianza, comenzamos a cotejar los ADN de ellas con el Banco Nacional de Datos Genéticos de Buenos Aires, donde están todos los datos genéticos de los familiares de los desaparecidos de la dictadura. Cotejados todos esos datos genéticos, nos avisan de allá que no tienen ningún vínculo con desaparecidos. Entonces acá es negligencia, error, impericia en los dependientes de los empleados de esa maternidad, que habían intercambiado dos o más bebés", explicó su abogado, Fabián Sosa de los Santos, quien agregó: "Entonces comenzamos a hacer la búsqueda a través del CONADI. Descartaron los varones, ubicaron qué mujeres habían nacido ese mismo día, solicitaron que den voluntariamente muestras del ADN. Ahí aparece la hija biológica de Nicole, pero de la hija de crianza todavía no se sabe quiénes son sus padres, quién es su familia. Y ahí comenzamos otro periplo para comenzar a obtener muestras de ADN de los hermanos de esta persona que apareció, de la verdadera hija de Nicole, que nos dieran muestras de ADN para cotejar, para ver si entre dos familias se cambiaron los bebés". Luego de obtener el ADN de una de las hermanas de la mujer aparecida, se llegó a la conclusión de que en la maternidad provincial de San Vicente se dio de un intercambio de dos bebés.
Entre lágrimas, Nicole relató cómo fue el momento del encuentro con su hija biológica: "Yo la esperaba siempre, con una desesperación. Yo lo llevaba por dentro de mi alma. Que yo tenía una hija y no sabía dónde estaba. Que yo estaba creciendo otra niña. Yo lo sabía todo, pero no me pregunten cómo. Sentí algo muy especial. Que mi hija esté ahora conmigo es otra cosa. Pero también amo a mi hija. La otra la amo también. Pero... Ahora me siento bien, tranquila. Ya Dios me puede llevar cuando quiera porque yo encontré a mi hija".



