Los acusados estuvieron presentes en la primera jornada del juicio oral por defraudación contra la administración pública por el financiamiento estatal de la novela «Mamá Corazón».
El rechazo a la licencia extraordinaria supone dejar a Lijo a la suerte de complicadas negociaciones con la oposición en el Senado en un año electoral. Se trata de una decisión administrativa pero luego vendrán los cuestionamientos judiciales a través de cautelares pedidas en la Justicia.
Los abogados acusarán a Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro por incumplimiento de los deberes de funcionario publico y violencia institucional.
Con esto buscan también evitar la prescripción del caso, ocurrido a fines de 2006, tras la nueva pista que apunta contra el parquetista Roberto Bárzola.