Las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) indican una leve caída en la producción global para 2026, mientras que el comercio internacional se mantiene cerca de niveles récord.
Tras un par de semanas de parate, en los últimos días avanzó la recolección y ya se ubica en el 18% de las 17,2 millones de hectáreas, con buenos rendimientos promedio, aunque con disparidad según la zona.
Durante la semana hubo un aluvión de camiones en los puertos: más de 6.000 por día.
Se estima que los ingresos por envíos al exterior crecerán casi 3%, con una fuerte recuperación de la harina y el aceite en detrimento a los despachos del poroto sin procesar.
La palabra de los productores en el lote dan cuenta de los diferentes resultados que se van obteniendo a medida que las labores progresan.
Advierten que el volumen, de 150 millones de toneladas o más, tiene como correlato rindes heterógeneos en cada campo y balances económicos exiguos y hasta negativos.
Impulsado por el alza global de los commodities y la energía, Brasil atraviesa un ciclo de fuerte dinamismo económico y renovado interés inversor, aunque ese contexto favorable contrasta con el creciente desgaste político de Lula y un escenario electoral cada vez más abierto.
La nueva agricultura dio vuelta la historia. Maíces de 100 quintales significan 1700 kilos de carne por hectárea. Cinco veces más que en un buen engorde pastoril.
La relación de precios entre maíz y novillo está en un nivel imbatible, con el etanol y la burlanda asociados par potencias los feedlots.