La reunión, que duró más de cuatro horas en la Secretaría de Trabajo, no finalizó con un acuerdo entre ambas partes, aunque se abrió el «diálogo» para encontrar una solución.
Las cámaras empresarias proponen incrementos mensuales atados a la inflación, mientras que los sindicatos pretenden un salario mínimo de $2,8 millones.
Según datos del OCLA, en un año desaparecieron 226 unidades productivas y 32 solo en mayo.
Los establecimientos de mayor escala (5% de los tambos) son los responsables de la producción del 30% de la leche, mientras que los más pequeños, que son más de la mitad de las empresas del país, tuvieron un retroceso marcado en la última década y hoy representan el 15% del volumen total.
Frente a una campaña que inicia con perfiles hídricos cargados y pronósticos favorables, el foco de la rentabilidad se desplaza hacia la tecnología de procesos.