
En el año 2023, la hija de John Fyfe, Katie, empezó a publicar en Instagram un diario sobre el cuidado y la vida de su padre y de su mascota Dolly, una perrita pomerania.
La cuenta @DadadnDolly superó rápidamente los cien mil seguidores admirativos sobre todo del estilo elegante de John Fyfe, impecable aunque casual, y ajeno a los diktats de la moda actual.

Hace años que el hombre no compra ropa. Las suyas son prendas clásica, de calidad, bien conservadas por una persona que aprendió a cuidarlas.
Aunque la familia aprovechó la sorpresiva fama de John para lanzar la marca de ropa Dad & Dolly, de camisetas y calcetines de alta calidad impresos con frases recurrentes de Fyfe tales como “Wise guy” o “Keep on trucking”, el mensaje de la cuenta no es marketinero, sino casi contrario al de la moda actual que incita a la compra permanente y a la renovación del guardarropa al ritmo de cada estación.

En uno de sus posteos, Katie explica que ella y su padre habían estado “trabajando en un pequeño proyecto de ropa, inspirado en el vestuario, la actitud y la experiencia de vida de este tipo sabio, y en el mundo que ahora compartimos mientras atravesamos la vida con demencia”.
“Nuestro camino para hacer realidad este proyecto ha reflejado el mismo recorrido lento y sinuoso de nuestra vida juntos ahora: inquietante, impredecible, lleno de desvíos y pronunciadas curvas de aprendizaje; a veces frustrante, mayormente alegre, y posible solo con paciencia, compromiso, fe y el apoyo y la amabilidad de la comunidad que nos rodea”, agrega la mujer, en obvia referencia al deterioro cognitivo que sufre su padre. Y asegura que “cuidar a alguien con demencia”, al igual que diseñar, requiere “tiempo, consideración y atención”.

El mensaje que se desprende de las fotos de John Fyfe, casi siempre acompañado de su perrita Dolly, es el de que vale la pena privilegiar la compra de calidad a la cantidad, cuidar y conservar la ropa el mayor tiempo posible y para ello conviene elegir lo más clásico. Y es justamente ese estilo tradicional de sus outfits, subidos a Instagram por su hija, lo que le ha ganado a John Fyfe miles de seguidores.

Así, de pronto y contracorriente, este londinense de 90 años se convirtió en impensado influencer de moda masculina. Lo llamativo es que Fyfe viste ropa que tiene décadas, evidentemente de buena calidad y muy cuidada.
Fyfe es adepto a los vaqueros Wrangler, las camisas a cuadros y a su chaqueta bomber, pero también lleva con mucho estilo un sobretodo negro largo y el necesario sombrero.

The Telegraph lo entrevistó junto con su hija y allí cuenta que el hábito de cuidar sus prendas lo adquirió en West Point, la academia militar de Estados Unidos, donde estudió de 1956 a 1960. Dijo que no conocía a nadie que disfrutara de estar en esa institución pero que fue allí donde aprendió a dejar toda su ropa ordenada y bien colgada.
Conserva en perfecto estado la manta de la Academia, que todavía usa para dormir, y la chaqueta de vuelo, verde por fuera y naranja por dentro para ser visto en caso de accidente.

Toda su ropa tiene historia, desde los trajes de lana de Jaeger, hechos en Reino Unido, hasta la camisa de batik que compró cuando fue destinado a Hawai.
En Londres, donde trabajó como director de operaciones en una filial de Xerox, conoció a Sheila, la madre de Katie.
En 2021, Fyfe empezó a tener problemas de memoria. Entonces, Katie, de 47 años, lo mudó a su mismo edificio en Fitzrovia. Cuando en 2023 llegó el diagnóstico de alzhéimer leve, ella abrió la cuenta de Instagram @DadandDolly como un diario del cuidado de su padre. Pero los 110 mil seguidores que tiene se interesan antes que nada en su impecable estilo para vestir.

Fyfe no sigue la moda, se viste hoy igual que como se vistió toda la vida.
Su historia debería sugerir que no conviene tirar el traje o el sobretodo del abuelo, seguramente un buen sastre podrá adaptarlo a la medida necesaria y darle nueva vida.



