El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex mandatario Jair Bolsonaro, llegan prácticamente igualados a las elecciones presidenciales, según una nueva encuesta de segunda vuelta realizada con Reuters y Bloomberg.
El legislador de derecha obtiene 46,4% de las preferencias frente al 46,2% del jefe de Estado, una diferencia que se encuentra dentro del margen de error de la medición y que representa un cambio sustancial respecto del sondeo anterior.
A fines de agosto, Lula tenía una ventaja de 4,5 puntos sobre Flávio: 47,1% contra 42,6%. En apenas unas semanas, esa brecha desapareció y el hijo mayor de Jair Bolsonaro pasó incluso a ubicarse ligeramente por delante del presidente, aunque ambos permanecen técnicamente empatados.
Lula todavía conserva el primer lugar en la primera vuelta, prevista para el 4 de octubre. En ese escenario, el mandatario reúne 43% de las preferencias, mientras Flávio Bolsonaro alcanza 37,4%. Augusto Cury aparece tercero con 6,6% y Renan Santos registra 6,5%.
La ventaja de Lula en esa instancia también se redujo. En la medición anterior, el presidente tenía 43,4% y Flávio Bolsonaro 33,7%, por lo que la diferencia entre ambos pasó de 9,7 puntos a 5,6.

El sistema electoral brasileño establece una segunda vuelta si ningún candidato supera la mitad de los votos válidos en la primera elección. En ese caso, los dos postulantes más votados volverán a enfrentarse el 25 de octubre. Con las cifras actuales, ese escenario favorecería una contienda mucho más ajustada entre Lula y Bolsonaro.
El avance del senador se produce en medio de una creciente disputa dentro del Supremo Tribunal Federal que puso a la Justicia en el centro de la campaña. El enfrentamiento entre los magistrados Alexandre de Moraes y André Mendonça amplificó un debate político que enfrenta a sectores de la derecha con una de las instituciones más poderosas de Brasil.
Moraes se convirtió durante los últimos años en uno de los principales adversarios políticos del bolsonarismo por sus decisiones contra la desinformación en redes sociales y por su actuación en investigaciones relacionadas con los ataques contra las instituciones democráticas. También encabezó el proceso que terminó con la condena de Jair Bolsonaro por su participación en una trama destinada a revertir el resultado de las elecciones de 2022.
La controversia se vinculó además con el caso Banco Master, una investigación que involucra al empresario Daniel Vorcaro, antiguo propietario de la entidad financiera. Mendonça autorizó la difusión de mensajes privados que profundizaron las sospechas sobre los vínculos de Vorcaro con distintas figuras del poder brasileño.
Flávio Bolsonaro también quedó alcanzado por esa investigación. En mayo había sufrido un fuerte retroceso en las encuestas después de conocerse que había buscado financiación de Vorcaro para una película sobre su padre.
La investigación volvió a generar movimientos este jueves, cuando la Policía Federal ejecutó órdenes de allanamiento relacionadas con presuntas irregularidades en el uso de recursos vinculados con ese proyecto audiovisual. Entre los objetivos apareció un ex integrante del gobierno de Jair Bolsonaro que recientemente había participado junto a Flávio en un acto de campaña.
El senador enfrenta así un doble escenario: gana terreno frente a Lula, pero al mismo tiempo permanece expuesto a investigaciones que pueden afectar su campaña.
El presidente, por su parte, intentó marcar distancia de la disputa y reclamó que las pesquisas sobre Banco Master sean completamente transparentes. “Quien haya hecho algo malo tiene que ser investigado, no importa quién sea ni a quién pueda perjudicar”, afirmó Lula.
La medición también registró un deterioro en la aprobación presidencial, que cayó hasta aproximadamente 44%, el nivel más bajo registrado por este sondeo desde enero de 2024. La encuesta consultó a 5.000 personas entre el 4 y el 9 de septiembre y tiene un margen de error de un punto porcentual.
