Gustavo Herrera habló por primera vez en televisión después de ser absuelto en el juicio por el crimen de su hermana Gabriela Pérez. Junto a su madre, Liliana Pérez, y su abogado Sebastián Lascano, contó en una entrevista en exclusiva con Telenoche cómo vivió los casi tres años que permaneció detenido y recordó las primeras horas después del ataque en el Club Yapeyú.

“Me faltaban 14 días para llegar a tres años de prisión”, expresó Herrera. Sobre ese período agregó: “No fue fácil porque saber que te ponen en las redes sociales a tu madre, a tus hijos...”.

Al recordar el 9 de septiembre de 2023, sostuvo que estaba en su casa cuando una de sus hermanas llegó para contarle lo ocurrido. “Viene mi otra hermana, me asomo y me dice ‘le pegaron a la Gaby’. Cuando me dijo el Club Yapeyú, y quién fue, la barrabrava de Talleres, yo sé la gente que se junta en la barrabrava de Talleres, en Yapeyú”, relató.

Herrera aseguró que desde ese momento pensó en una persona que actualmente permanece prófuga en la causa. “No me voy a quedar callado”, afirmó y agregó: “Cuando me dicen eso yo sé quién es: Luis Mendoza, dije”.

Al ser consultado por dirigentes sindicales mencionados durante la investigación, entre ellos Sergio Fittipaldi, de Soelsac, y Franco Saillén, del Surrbac, respondió: “No los conozco a ninguno”.

“Nunca le quité la vida a nadie”

Herrera reconoció haber tenido problemas con la ley anteriormente, pero insistió en su inocencia en el crimen de Gabriela. “Yo habré cometido un delito pero nunca le quité la vida a nadie ni tampoco fui a buscar quitarle la vida a nadie”, manifestó.

También habló de Walter “Petaca” Vallejos, condenado a ocho años de prisión en el mismo juicio. “Lo conocí ahora, en el juicio, porque me trasladaron de un pabellón a otro y estuvimos juntos”, aseguró.

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Su abogado, Sebastián Lascano, se refirió al posible trasfondo del ataque y sostuvo que “parte de la barrabrava de Talleres pertenecía a las distintas fuerzas gremiales tanto de Surrbac como de Soelsac”. Sin embargo, aclaró: “De ahí a que hayan sido los autores materiales del hecho lo desconozco”. Al ser consultado sobre si consideraba que los disparos surgieron de un conflicto sindical, respondió: “Sin duda alguna”.

El dolor de la madre de Gabriela y Gustavo

Liliana Pérez acompañó a su hijo y recordó que siempre estuvo convencida de su inocencia. “Yo sostuve que mi hijo es inocente porque sé lo que son mis hijos, siempre se cuidaron entre ellos. Él siempre cuidó a las hermanas, una madre siente ahí nomás cuando el hijo ha hecho algo malo. Yo sabía bien que mi hijo no había sido, no dudé en nada”, afirmó.

La mujer también recordó las últimas palabras que Gabriela le dijo antes de salir hacia el almuerzo de Soelsac. Según contó, le pidió que no fuera pero su hija respondió que debía asistir porque, de lo contrario, podía quedarse sin trabajo. “‘Ya vuelvo má y tomamos unos mates’, fueron las últimas palabras de mi hija”, expresó.

Liliana aseguró además que la familia sufrió amenazas desde el crimen. “Me llamaban por teléfono para decirme que me iban a entregar a mis dos nietas en un cajón si seguíamos con el tema de hacer marchas”, afirmó y señaló que realizó la denuncia.

Tras la absolución de Gustavo, sostuvo que la búsqueda de respuestas continuará: “Me siento bien y mal, vamos a seguir en la lucha pidiendo justicia por mi hija para que salga el culpable, porque mi nieta no es la misma desde que le arrebataron a su madre”.