
Un hombre de 44 años fue condenado por abusar sexualmente a una niña de 13 años, además, produjo y almacenó material de contenido de explotación sexual infantil. Por los hechos, fue sentenciado en Orán, provincia de Salta, a 10 años de prisión efectiva en un juicio abreviado y será incorporado al Banco de Datos Genéticos.
El hombre fue considerado autor de producción de material de abuso sexual y explotación infantil agravada por la edad de las víctimas, tenencia de ese tipo de contenidos agravada por involucrar a menores y abuso sexual gravemente ultrajante. Los delitos fueron considerados en concurso real, una figura que se aplica cuando una persona comete varios hechos punibles independientes entre sí.
La condena fue resuelta por la jueza del distrito Orán, Norma Palomo, luego de que el acusado reconociera los hechos y las partes alcanzaran un acuerdo. El proceso estuvo a cargo de la fiscal penal especializada en Ciberdelincuencia, Sofía Cornejo, en representación del Ministerio Público Fiscal de Salta.
La investigación se inició a partir de un reporte sobre la presunta tenencia y distribución en Internet de material de abuso sexual infantil (MASI). Ese aviso abrió una pesquisa destinada a identificar a la persona detrás de las conexiones y a determinar el alcance de los hechos.
La Fiscalía especializada en Ciberdelincuencia solicitó informes a Google y avanzó con el análisis de teléfonos celulares y direcciones IP, los identificadores numéricos que permiten vincular una conexión a Internet con un dispositivo o usuario. Con esa información, los investigadores lograron individualizar al sospechoso y obtuvieron medidas para avanzar sobre su domicilio.
Durante un allanamiento, se incautaron dispositivos electrónicos e informáticos que luego fueron sometidos a peritajes. El examen del material digital permitió establecer que el condenado había producido imágenes y videos de abuso sexual contra una niña, según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta.
La víctima no formaba parte del grupo familiar del imputado. Además de los registros producidos por el acusado, la investigación detectó en sus dispositivos otros videos de circulación viral que contenían situaciones de abuso y explotación sexual de menores de edad.
El análisis de los equipos secuestrados tuvo un papel central en la causa. La revisión permitió reconstruir la actividad digital atribuida al acusado y reunir elementos que respaldaron la acusación presentada por la fiscalía.
La pesquisa también permitió localizar a la niña que había sido víctima de los hechos. El trabajo conjunto entre la Fiscalía y la asesora de Menores e Incapaces de Orán, Gladys Reynoso, hizo posible su individualización y el acceso a instancias de asesoramiento y contención.
La condena comprende delitos vinculados a la producción y posesión de material de abuso sexual infantil, agravados por la edad de las víctimas, junto con el abuso sexual gravemente ultrajante atribuido en perjuicio de la niña. La pena fijada fue de 10 años de prisión efectiva, por lo que no contempla una ejecución condicional.
Además de imponer una pena de prisión de cumplimiento efectivo, la jueza Palomo dispuso que el condenado sea incorporado al Banco de Datos Genéticos. Esa medida permite registrar un perfil genético en una base destinada a colaborar con investigaciones criminales, bajo los alcances que fija la normativa vigente.
La fiscal puso el foco en la importancia de realizar denuncias ante cualquier actividad sospechosa y de fortalecer la prevención en ámbitos familiares y escolares. La advertencia apunta a que adultos responsables, instituciones educativas y la comunidad puedan reconocer señales de riesgo y recurrir a los canales institucionales correspondientes.
Desde el Ministerio Público Fiscal de Salta indicaron que las investigaciones sobre delitos cometidos en Internet requieren el cruce de información técnica, peritajes especializados y coordinación entre distintas áreas.



