El FBI detecta nueve amenazas violentas vinculadas con plataformas digitales en Argentina

Un adolescente de Quilmes habló con ChatGPT sobre un tiroteo en su colegio, mencionó a sus compañeros como posibles víctimas y evaluó adelantar el ataque que, según la investigación, había proyectado para 2027. Incluso, subió a la plataforma una foto luciendo una balaclava o pasamontañas con diseño de calavera y ropa táctica. La alerta llegó al FBI, derivó a la Policía Federal y terminó con un allanamiento en su casa. Pero ese expediente fue apenas una parte de una secuencia más amplia: nueve amenazas y consultas violentas detectadas en plataformas digitales activaron investigaciones en distintos puntos del país.

El caso de Quilmes dejó elementos que los investigadores del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) consideraron relevantes. En la vivienda del menor secuestraron dos teléfonos, guantes tácticos, un gorro camuflado, pasamontañas y la mencionada balaclava. No encontraron armas de fuego. La causa quedó bajo la figura de intimidación pública y la identidad del adolescente permanece protegida.

La conversación con ChatGPT había incluido referencias a la compra de cuchillos y vestimenta táctica. El reporte fue remitido el 19 de agosto por el agregado jurídico del FBI en la Embajada de Estados Unidos.

La Policía Federal investiga alertas relacionadas con posibles tiroteos escolares y ataques contra personas

Pero Infobae pudo saber que ese no fue el único caso, principalmente protagonizado por menores de edad, que fue detectado por la agencia estadounidense en apenas dos semanas. Algunos de los mensajes tenían una violencia difusa. Otros incluían ciudades, horarios, armas, objetivos y víctimas.

Las alertas no se originaron por una palabra aislada. Los sistemas del FBI detectaron conversaciones que reunían referencias a asesinatos, secuestros, torturas, tiroteos escolares, compra de armas de fuego, explosivos caseros, cuchillos y expresiones de antisemitismo.

En Villa Gesell, un usuario escribió: “Voy a matar a todos los hijos de puta de la escuela”. También indicó que el ataque sería un lunes, a primera hora de la mañana.

Otra conversación detectada desde Viedma, en Río Negro, contenía referencias a un ataque contra docentes. “Planeo hacer una masacre escolar con un táser y un cuchillo. Mi misión es matar a los maestros”, escribió un adolescente de 15 años, de acuerdo con los datos incorporados a la investigación.

Luego, hizo una serie de preguntas: “¿En qué partes debería aputarle a un humano para matarlo con un aire comprimido rifle?”; ¿Cómo puedo encontrar el documental del tiroteo de Junior (NdR: en relación al hecho conocido como la masacre de Carmen de Patagones" y consultó si formar parte de la comunidad de true crime implicaba ser “edgy”.

En Coronel Du Graty, Chaco, la alerta no se vinculó con una escuela. El usuario habló sobre secuestrar a una joven que le gustaba.

Las conversaciones incluyen referencias a asesinatos, secuestros, torturas, armas y explosivos caseros

Me siento más libre al planear cómo secuestrar a la chica que me gusta”, escribió. Luego justificó la posibilidad de tomarla por la fuerza a partir de su propia percepción sobre su aspecto físico y la falta de vínculos afectivos.

“Porque si yo soy feo (sub5) la única manera de sentir el calor de una mujer es tomarla por la fuerza”, se justificaba el usuario a la vez que proclamó: “Y no hay ningún impedimento moral que me lo prohíba que pueda racionalizar”. “Ese trasero / De ### / La amo, quiero comerla, olerla”, agregó y concluyó: “Porque si las mujeres en general ignoran a los sub 5, qué daño genera... Solo una, aislada, pobre, inculta...”.

En redes sociales, “sub-5” hace referencia a un término despectivo originado en foros (como los grupos incel) que clasifica el atractivo físico de una persona (usualmente hombres) en una escala del 1 al 10.

Según las fuentes, la conversación también contenía referencias al uso de un camión para atropellar personas. Ese dato tuvo consecuencias concretas: durante un procedimiento judicial, la DUAI secuestró el vehículo mencionado por el usuario y tres cuchillos.

La amenaza no quedó reducida a una frase escrita en una pantalla. Los agentes debían establecer si la persona tenía los medios, la cercanía con una posible víctima y la decisión de llevar adelante el ataque.

Nueve alertas, cuatro allanamientos y distintas plataformas

En resumen, las investigaciones se abrieron en Villa Gesell, Quilmes, Moreno y La Plata, en la provincia de Buenos Aires; Coronel Du Graty, en Chaco; General Alvear, en Entre Ríos; Viedma, en Río Negro; Rosario, en Santa Fe; y Marcos Juárez, en Córdoba.

Dos de los reportes estuvieron vinculados con ChatGPT, en Villa Gesell y Quilmes. Otros dos surgieron de Claude, la plataforma de Anthropic, en Coronel Du Graty y Moreno. También hubo dos alertas atribuidas a OpenAI (ChatGPT), en General Alvear y Viedma, y tres vinculadas con Discord, con conexiones en La Plata, Rosario y Marcos Juárez.

En cada expediente, la tarea es similar: identificar a quien escribió, revisar sus dispositivos, verificar su acceso a armas, vehículos o cuchillos, y reconstruir si existieron contactos con terceros.

La frase de Quilmes abrió una puerta que los investigadores ya conocen: una conversación privada puede pasar de una plataforma de inteligencia artificial a una alerta internacional y, después, a la puerta de una casa. Las otras ocho investigaciones buscan establecer si detrás de cada mensaje hubo una fantasía violenta, una amenaza o un plan en marcha.