El mercado argentino de protección de cultivos atraviesa una etapa de fuerte movimiento, con nuevas empresas y una oferta cada vez más amplia de productos. En ese escenario, Agroterrum busca ocupar un lugar diferente. La compañía, que desembarcó en el país en 2023, sostiene que su objetivo no es simplemente importar y comercializar fitosanitarios, sino construir una estructura técnica y comercial capaz de acompañar al productor frente a las problemáticas específicas de cada región.
“Nuestra intención no es verter producto en el mercado. Hoy, con la apertura de importaciones, se ve claramente el desembarco de muchas empresas donde por ahí la intención es verter producto y hacer el negocio comercial. El nuestro es totalmente diferente”, explicó Maximiliano Martínez, gerente comercial de Agroterrum para Argentina.
La empresa tiene sus oficinas comerciales en Buenos Aires y organizó su estructura en ocho regiones, cada una de ellas atendida por un representante técnico de venta, todos ingenieros agrónomos. Desde allí busca abarcar los principales núcleos productivos del país y mantener una presencia cercana al lote.
La lógica, según Martínez, es que el portfolio de productos sea una herramienta y no el punto de llegada. “Nuestra intención es acercar soluciones al productor agropecuario”, resumió.
Para eso, la compañía trabaja junto con distribuidores y distintos organismos e instituciones, realiza ensayos y analiza las problemáticas que aparecen en cada zona. La explicación tiene un fundamento concreto. En un país con realidades productivas tan diferentes, una misma recomendación no necesariamente sirve para todos los lotes.
“Argentina en cada una de las zonas tiene problemáticas diferentes y lote a lote nos encontramos con situaciones diferentes, tanto en quiebre de resistencia y demás. Es donde nosotros ponemos el foco y analizamos en profundidad cada una de las situaciones para acercar soluciones”, señaló el ejecutivo.
Agroterrum forma parte de una compañía de origen chino que cuenta con plantas de formulación y dos centros de investigación y desarrollo en ese país. Según explicó Martínez, la empresa tiene más de 25 años de trayectoria en protección de cultivos a nivel mundial, presencia en más de 100 países y un portfolio global que supera los 6.000 registros.

Esa integración vertical con la casa matriz es uno de los respaldos que la compañía busca poner en valor en el mercado argentino. El acceso a ese desarrollo global le permite contar con una amplia base de moléculas y alternativas para incorporar soluciones al mercado local cuando aparecen nuevas necesidades.
Agroterrum también cuenta con una planta de formulación en Argentina y viene ampliando su infraestructura logística. Para 2026, la empresa asegura haber duplicado su inversión en depósitos con el objetivo de mejorar la cobertura territorial y asegurar disponibilidad rápida de productos en las distintas regiones.
Es justamente esa combinación entre respaldo internacional y presencia local la que la compañía considera uno de sus principales diferenciales.
“No solamente es lo chino, sino también lo local. Agroterrum en Argentina tiene planta de formulación de productos, es una empresa que desarrolla inversión en Argentina, no solamente en planta, sino también en materia de logística”, destacó Martínez.
Sobre esa estructura se apoya la oferta comercial de Agroterrum. Actualmente la empresa mantiene una paleta permanente de 55 productos para cultivos extensivos, principalmente soja, maíz, trigo y girasol.
El 75% de ese portfolio corresponde a herbicidas, mientras que el resto está compuesto por insecticidas y fungicidas. Pero para la compañía, más que la cantidad de productos, lo importante es la amplitud de herramientas disponibles para responder a problemas que pueden cambiar de una región a otra y hasta de un lote a otro.
“No tenemos una estrella, sino muchas alternativas para cubrir las diferentes regiones del país y las diferentes necesidades”, explicó Martínez.
La apuesta por una oferta amplia adquiere particular relevancia ante una campaña gruesa que llega con varios interrogantes. La chicharrita sigue siendo una preocupación en determinadas regiones, mientras que los técnicos de la compañía también detectan problemas vinculados con el quiebre de resistencia de distintas malezas.
En el norte del país, por ejemplo, la empresa viene siguiendo la evolución de las poblaciones de chicharrita. Según Martínez, el invierno no fue suficientemente crudo en algunas zonas como para interrumpir sus ciclos y los monitoreos muestran actualmente una presencia elevada.
En materia de malezas, mencionó situaciones vinculadas con yuyo colorado y otras especies que presentan dificultades de control y obligan a ajustar las estrategias según cada ambiente.
“Creo que tenemos una de las empresas que más posibilidades tiene de encontrar un producto que se ajuste a determinada problemática”, sostuvo Martínez.
Ese modelo también modifica la relación con el canal comercial. Agroterrum trabaja junto a los distribuidores de cada zona, pero busca complementar esa llegada con sus propios equipos técnicos. El objetivo es que el productor pueda contar con alguien que conozca las particularidades de su región y pueda acompañar la definición de las herramientas necesarias.

Para una empresa que lleva apenas cuatro años transitando el mercado argentino, la construcción de esa red resulta tan importante como ampliar el catálogo.
“No somos una compañía que viene a hacer volumen ni a verter producto en el mercado, sino que venimos a acercar soluciones. Y no somos una empresa china más que está en Argentina. Estamos con presencia local, hacemos inversiones, tenemos plantas y duplicamos la inversión logística para tener presencia en las ocho regiones del país”, subrayó el experto.



