El Cairo, 22 sep (EFE).- El líder del Ejército y gobernador de facto de Sudán, Abdelfatah al Burhan, ha afirmado que al menos 59.000 personas han muerto y otras 14 millones se han visto obligadas a desplazarse en los tres años y medio de guerra en ese país, e insistió en que una solución del conflicto debe ser puramente sudanesa.

En un artículo en la revista estadounidense Foreign Policy, recogido este martes por medios locales, Al Burhan aseguró también que "casi 4 millones de sudaneses han regresado a Jartum, así como a Gezira y Sennar", desde la expulsión de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de esos estados del centro y el sureste de Sudán entre finales de 2024 y principios de 2025.

El máximo líder del Ejército, también presidente del Consejo Soberano que Gobierna en Jartum, rechazó nuevamente negociar con los paramilitares en busca de una salida pacífica al conflicto, iniciado en abril de 2023, ya que ello significaría "legitimar" a las FAR o "igualarlas" con las Fuerzas Armadas sudanesas.

En este contexto, insinuó que prefiere continuar la ofensiva del Ejército en el oeste del país para "finalizar" la guerra y acabar con la "rebelión".

"La guerra en Sudán, en su cuarto año, constituye la mayor crisis humanitaria del mundo. Al menos 59.000 personas han perdido la vida y más de 14 millones han sido desplazadas, mientras que la hambruna y la violencia sexual generalizada han dejado a millones de personas con una necesidad urgente de alimentos, medicamentos y apoyo de salud mental", dijo Al Burhan en el artículo.

Insistió en que la guerra "no es un enfrentamiento entre dos facciones ni una guerra civil; nuestro Estado soberano y la milicia de las FAR no están en igualdad de condiciones morales ni jurídicas".

"Se trata, más bien, de una agresión contra un Estado miembro de Naciones Unidas perpetrada por un grupo paramilitar que sobrevive gracias al saqueo, el asesinato y la limpieza étnica. Las FAR no deben ser legitimadas ni tratadas como un interlocutor en igualdad de condiciones", añadió.

Apuntó por otro lado que ha presentado un plan de paz al Consejo de Seguridad de la ONU para "establecer un alto el fuego duradero y una transición hacia un gobierno que incluya a la sociedad civil", sin dar a conocer detalles.

Indicó, no obstante, que el plan estipula "retirar a los combatientes y las armas de las zonas civiles", y la creación de "un único Ejército nacional bajo supervisión civil".

Las afirmaciones de Al Burhan se producen después de que el Ejército respaldara en agosto una iniciativa interna para comenzar un diálogo civil con el fin de encontrar una solución al conflicto e iniciar una transición, aunque esto ha sido duramente criticado por opositores al considerar que no se puede realizar semejante proceso mientras la guerra continúa.

Se desconoce la cifra exacta de las víctimas mortales de la guerra si bien Estados Unidos estima que unas 150.000 personas han perdido la vida desde el estallido del conflicto que, según la ONU, ha provocado la peor crisis humanitaria y de desplazamientos del planeta. EFE