
Un hombre de 105 años está siendo investigado por crímenes que posiblemente cometió cuando trabajó en un campo nazi de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial, anunció este jueves la justicia alemana.
“El sospechoso, quien hoy tiene 105 años, habría sido un ex guardia del campo de prisioneros de guerra Stalag 326 VI K”, ubicado en la región de Senne, en el oeste de Alemania, indicó a la AFP la fiscalía de Dortmund en un comunicado.
Se le acusa de “haber contribuido, a través de su actividad en ese entonces, a múltiples homicidios”.
El caso fue revelado por primera vez por el diario Bild, que señaló que otro ex guardia del mismo recinto fue investigado recientemente, pero falleció durante el proceso.
El campo de Senne albergó entre 180.000 y 200.000 prisioneros de guerra soviéticos entre 1941 y abril de 1945, fecha en la que fue liberado por las tropas estadounidenses, según un monumento conmemorativo que se encuentra en ese lugar.
“De los aproximadamente 5,3 a 5,7 millones de prisioneros de guerra soviéticos que fueron capturados por Alemania, entre 2,3 y 3 millones no sobrevivieron”, reza el memorial.
Los prisioneros de guerra soviéticos sufrían de “desnutrición, falta de atención médica adecuada, condiciones sanitarias espantosas y trabajo forzado”, de acuerdo con la misma fuente.
En los últimos años se han celebrado varios juicios contra miembros del personal de los campos nazis, impulsados por la condena en 2011 de John Demjanjuk, ex guardia del campo polaco de exterminio de Sobibór, a pesar de la falta de pruebas de que hubiera matado directamente a alguien.
En 2025, la fiscalía de Dortmund también abrió una investigación contra un ex guardia centenario de otro campo de la Segunda Guerra Mundial, que también albergaba principalmente a prisioneros soviéticos.
Por otra parte, el aeropuerto de Berlín suspendió temporalmente el tráfico aéreo en la noche del miércoles al jueves después de que fuera avistado un dron desconocido, según confirmó una portavoz a EFE la noticia que habían avanzado medios locales.
La portavoz precisó que durante 45 minutos no se pudieron producir despegues ni aterrizajes, lo que obligó a desviar 14 vuelos en total a aeropuertos cercanos, aunque 13 acabaron aterrizando más tarde en la capital alemana.
El supuesto dron apareció sobre las 20:00 horas (18:00 GMT) y el aeropuerto reaccionó primero suspendiendo el funcionamiento de la pista norte.
Unos 20 minutos más tarde se cerró también al tráfico la pista sur y finalmente a las 21:05 (19:05 GMT) se pudieron levantar de nuevo las restricciones.
Entretanto, la Policía Federal confirmó el incidente a la cadena pública RBB pero indicó que no llegó a encontrar ningún dispositivo volador no tripulado en el recinto del aeropuerto en el curso de su operación, que duró unos 45 minutos.
La Policía de Brandeburgo, el estado federado que rodea Berlín y en el que se encuentra el aeropuerto de la capital alemana, ha abierto diligencias e investiga un posible delito de perturbación del tráfico aéreo.
De acuerdo con RBB, el aeropuerto de Berlín en lo que va de año ha sido el más afectado del país por los incidentes de avistamiento de drones de origen desconocido, que en numerosas ocasiones han obligado a paralizar temporalmente el funcionamiento de diferentes aeródromos.
El suceso más notorio hasta la fecha se produjo en agosto, cuando un dron provisto de una carga explosiva fue hallado en el aeropuerto de Leipzig (este), junto a un avión con ayuda militar para Ucrania.
El Gobierno alemán investiga los hechos como un intento de atentado, cuya responsabilidad ha atribuido a los servicios secretos rusos.
(Con información de AFP y EFE)




