Alemania se despidió de la nuclear. Ahora va a aprovechar una de sus antiguas centrales para almacenar energía solar

En 2023, Alemania terminó de dar carpetazo a la generación de electricidad mediante energía nuclear. Ahora, en pleno impulso por liderar las renovables, va a convertir una de sus últimas centrales, la bávara Isar II, en un gigantesco sistema de almacenamiento en baterías y en un centro de datos IA. 

Estos nuevos planes utilizarán la infraestructura ya existente y contribuirán a un mejor aprovechamiento de la gran capacidad de energía solar del estado, que no es poca.

Unas cinco hectáreas para almacenar energía. Según el medio Wirtschafts Woche, el emplazamiento de la antigua central nuclear Isar II servirá para construir, en una superficie de cinco hectáreas, una instalación de almacenamiento en baterías con una potencia de hasta 900 MW. Este proyecto tiene detrás a la firma de inversión Advisum, de Múnich, y convertirá a la localidad de Niederaichbach donde se encuentra en un nodo energético clave. De hecho, las autoridades bávaras han calificado la iniciativa de «muy positiva».

Una planta de pistachos se ha convertido en una isla energética: 136 paneles solares y 108 kWh de baterías
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